MANIFIESTO COLECTIVO 8M. LXS GERMINALES

Collective Manifesto 8M. The Germinals.

Por:

Manuela Rojas Devia (Amapola)

Estudiante de Artes plásticas | Universidad de Caldas |manuela.rojas49664@ucaldas.edu.co

Sergio Arias Martínez

Magister en Artes | Universidad de Caldas | sergioarimar15@gmail.com

Figura 1. Registro fotográfico. Encuentro 8M. Cortesía de Lxs Germinales. Cebolla estudio, Manizales.

Lxs germinalxs es una colectiva que promueve espacios de encuentro en torno a la escritura poética libre, la recitación y escucha de poesía de autorxs latinoamericanxs, mujeres y disidencias sexuales y de género, incentivando de igual manera a quienes atienden a nuestros encuentros a recitar obras de su autoría.

Para esta sesión quisimos recordar como las fechas conmemorativas de eventos importantes para la humanidad llevan algo en común, su colectividad. Cientos de testimonios individuales que se expanden y reafirman en lx otrx. Y es precisamente esto lo que nos llevó a que durante el marco del 8M las narrativas de lxs asistentes al taller de poesía realizado en Cebolla Estudio convergieran en un manifiesto colectivo, un escrito compartido dictado por algo más que el azar. Cada uno de los escritos le abrían paso a la siguiente aclamación como si de algo orquestado por el destino se tratara.

Teniendo en cuenta que los fanzines nacieron como una iniciativa autogestionada por los fans para hacer revistas sobre música y otros temas. Y que hoy en día se hacen fanzines de cualquier tema: la casa, instrucciones para llorar, feminismo, poesía, etc. Antes de la sesión diseñamos un fanzine con el fin de compartir poemas de autoras latinoamericanas a partir de una pequeña revista, de manera que fuera accesible para nuestro público y también que nos permitiera su replicabilidad.


Así que ahora deseamos compartirles uno de los tantos fanzines que hemos realizado por este medio. Como se mencionó anteriormente compartimos poesía de autoras latinoamericanas, capaz, así entre alguna de ellas en tu lista de poetisas preferidas.


Figura 2-9. Fanzine Lxs Germinalxs. Encuentro 8M. Cortesía de lxs artistas.

Nos reunimos a pensar y a reflexionar sobre la conmemoración de la lucha histórica de la mujer por hacerse un lugar en la sociedad. Este es el resultado de aquellas voces que de tanto acallar, solo les quedaba escribir.

«Soñé con Silvia Plath, cuando no escribía cuentos de terror y guiones de ciencia ficción, era terrorista y cabecilla del frente de liberación “Loise Míchel”. Fusilaba psiquiatras y demolía manicomios, con dinamita lunar de lucidez lisérgica.

Ser suficiente para otros, ser suficiente para mi, encontrar el confort de mi ser. Aceptar que no debo ser, hacer, conocer, entenderlo todo, vivir en el error, vivir.

Un grito por todo, ¿Hasta cuando? No más, ¡Basta! Duele ser parte de esta “feminidad” marcada e implantada. Ha sido un viaje de emociones, en especial negativas. Me he sentido encarcelada, pero tal vez algo en el mundo ha hecho que aprendiera a llevarla; no como quisiera, pero si sobrellevandola.

Sentir ha sido mi más grande temor cómo mujer, sentir de más, sentir mucho y perderlo todo. Me aterra la idea de volver a sentir tanto que terminé perdiendo lo que debería sentir por mí misma; perder mi amor y mi esencia. He sentido tantas veces que he llegado a perderme. Entregué tanto y nunca recibí un solo sentir de él. Ahora puedo darme la oportunidad de sentir y recibir, pero perdí tanto de mí que ahora solo tengo temor de permitirme volver a sentir. Soy mujer y siento mucho, soy sensible a los olores, colores, paisajes. Me gusta sentir, pero le tengo mucho temor.

Parí… me apareé y parí. Para mí, parí. Ese día partí de mí, ese día me volví dos, tres, cien. Encontré en mí mis otras yo, mis yo más mamíferas, mis yo más protectoras… para mi amuleto de la suerte. No pude dar todo de mí, porque soy fragmentada y dentro de cada fragmento, habita lo hermoso, lo trágico.

A veces pienso mucho en lo que me duele ser mujer, otras veces pienso en lo mucho que amo ser mujer. A veces pienso y pienso, y lloro, y me duelen las que ya no están. Entre tantas narrativas colectivas de violencia, a veces busco, encuentro y aprecio a las que siguen conmigo, a las que no me han arrebatado.

¿Qué es esto de travestirse todos los días, exagerar ideales, ser payasa de sí misma? Mejor me engrandeceré sincera, y que se lo traguen entero. Alguna vez quise ser hombre, para besar a mi madre cuando amaba en tormenta. Pisar ruidosamente sin absorberme en las paredes de lana. Ser fea, gorda y libre. Ser bruja y mala. Soñar alto, sin la frontera del alma, sin el cristalino techo que me separa. Sin sacrificio, ni entrega, sin apellido, ni patria. Quise ser en ellos, no por ellos, si no por ser libre y bailar descalza (inspirado en un poema de Rosa María Roffiel) la energía de la multitud me absorbe, me siento pequeña, el miedo se apodera de mí, al momento de querer pasar por aquel callejón, quiero vivir sin miedo.

¿Cómo ver la feminidad cuando la interiorizo? Cuando siento ese lado femenino tan marcado, como el valor femenino a mi alrededor me hizo crecer, parte de mí viene de la feminidad e intensifica mi sentir, sobre todo si recuerdo esa femenina nube tormentosa.

Lo que me ha marcado que me han dicho otras mujeres:

«Espero que algún día te sientas tan valiosa como yo te veo.

Tú eres mi más grande sueño hecho realidad, hijita querida.

No acalle esa voz que vive dentro de usted. Diga lo que piense y siente, sin quebrarse la cabeza pensando en hipótesis de que va a llegar a herir a alguien por solo revelar su yo.

La cantidad de miedo que usted siente, es directamente proporcional al tamaño de su corazón valiente.»

Que amada me siento por todas las mujeres de mi linaje materno y paterno. Me dan tanto amor que me he cuestionado como devolvérselos con mi corta experiencia en la danza de la vida.

Mujer tierra… caminar entre la huerta, por los soles de limoncillo, olvidando de nuevo al olvidado, en el silencio de los vientos y los grillos… así, entre la huerta y las lágrimas no dichas… se abrieron paso en su vientre tierra… huerta de las lunas y los cantos de sangre… y las cicatrices florecidas que se esparzan por el viento, en el canto de los grillos, en los limoncillos, en los olvidos atragantados…

A ningún hombre consiento que dicte mi sentencia. Hasta que fuiste carcelero, yo era tuya compañero. Hasta que fuiste carcelero.

Voy a tatuarme en la piel tu inicial porque es la mía, pa’ acordarme, pa’ siempre de lo que me hiciste un día.

Una lucha con la justificación, para tener derecho al derecho, tan absurdo tener que gritar para ser escuchadas, bailar para ser vistas, manifestarse para ser sentidas.

El cuerpo nuestro primer hogar. El hogar que habitamos siempre y que llevamos a todos lados, a veces es estrecho, nos sofoca, nos limita, perdemos el hogar. Convertir un refugio nuestro cuerpo, para pararnos frente a la tormenta de la vida es un deseo, un anhelo que todos los días buscamos. Delicado sueño que duele y que nos da sentido para seguir.

En el ruido muero y, cuando grito, se callan unos instantes, unos segundos en los que mis pulmones se quedan sin aire, el aire se queda sin ruido. Y sé que existo, que tiemblo, que palpito, que vivo, hasta que el aire se vuelve a viciar, se carga, se satura, se contamina, ahora, de sus gritos que reprochan el mío, que alientan el mío, en el ruido muero, en el vacío existo. ¿Es acaso la feminidad única de ser mujer, e imposible de encarnar sin serlo? Revelación, rebeldía, con los tacones reclamo mi autonomía, y me auto declaro maricón. Estoy reconstruyendo, después de mucho tiempo de huir, de ser un lobo solitario, ahora quiero pertenecer a un territorio, construir con unidad, mi propio hogar y mi propia manada. Espero ser bien recibido en esta melancólica ciudad.»

Figura 10. Poster promocional. Cortesía de Lxs Germinales. Manizales.

Cómo citar:

Arias, S y Rojas, M. (2025). Manifiesto colectivo 8M. Lxs Germinales. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 7 (11). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2026/01/31/manifiesto-colectivo-8m-lxs-germinales/

Fecha de recibido: 6 de Junio de 2025 | Fecha de publicación: 31 de Enero de 2026

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144

¿CUÁL ES LA VELOCIDAD MÁS RÁPIDA?

What is the fastest speed?

Por: Sergio Arias Martínez

Estudiante Artes Plásticas | Universidad de Caldas | sergio.11811231@ucaldas.edu.co

Figura 1. Arango, Ceci (2021). EntreLazada. Manizales: Museo de arte de Caldas

Nacida en la ciudad de Manizales, María Cecilia Arango Arango, más conocida como Ceci Arango, empezó su producción artística desde 1991. Diseñadora industrial y artista plástica de profesión, se vale de ambas carreras para consolidar su expresión artística, con la cual enaltece las prácticas tradicionales indígenas y afrocolombianas, que identifica como herencias propias. Su obra, en un esfuerzo contra-colonial, utiliza el tejido como eje principal, en contraste con la sociedad actual altamente industrializada. Así mismo, constantemente involucra prácticas de culturas con las que genera nexos, plantea reflexiones -por ejemplo- sobre sus antepasados judíos y su papel como mujer católica en una tierra llena de inmigrantes europeos. También encuentra un nexo con la cultura japonesa, a través de su hijo mayor quien reside en Japón, lo que la motivó a conocer y estudiar su idioma y su cultura.

El tejido cumple un papel esencial en la historia de la humanidad, tanto para cubrir cuerpos como para transportar bienes y alimentos. Con la ayuda de agujas de hueso, lianas o intestinos de animales, los humanos aprendieron diferentes técnicas. El tejido ha trascendido de todas las culturas antiguas, entre ellas la egipcia y la china, ha evolucionado a través de fibras naturales, como el lino y la seda. Con el paso del tiempo, se puede ver como el tejido se ha convertido en una parte esencial de la sociedad, sea en la estructura básica de un canasto de mimbre o las ropas que utilizamos, incluso suele ser expresión de la cosmogonía de comunidadidas indígenas. El tejido en los pueblos de América también ha sido una práctica dotada de valor y sentido, en una relación directa con la naturaleza, sus necesidades y sus formas de entender el mundo.

La obra de la artista reinterpreta con materiales modernos las técnicas milenarias y tradicionales del territorio para darles una nueva luz y resaltar su importancia cultural y simbólica. El pasado 15 de abril de 2021 en el Museo de Arte de Caldas, ubicado en el Centro Cultural y de Convenciones Teatro Los Fundadores, tuvimos la oportunidad de asistir a la exposición EntreLazada presentada por la artista Ceci Arango, exposición que permaneció durante 3 meses, pudimos ver su obra y su recorrido artístico a través de 30 años de carrera. Tanto en el arte como en el diseño industrial, ambas se combinan y se complementan: por un lado, su producción de mobiliarios compuesto de sillas, camas y nocheros, entre otros elementos, adquiere un trasfondo artístico, sin perder el valor artesanal (a través de las técnicas y los materiales, como la madera de la palma chonta); por otro, en su obra plástica, el tejido, el bordado y el encaje, se enriquecen con materiales diversos como el acero, las latas, el papel y el plástico entre otros. Esto sucede en Naive, uno de los proyectos de la exposición donde establece la contraposición de labores tradicionalmente femeninas, con materiales de labor tradicionalmente masculinos; así como la utilización de materiales industriales pesados como el acero y patrones de bordado para bebe. Su obra es una forma de dar sensibilidad a estos materiales toscos, haciendo uso de la tradición ancestral del tejido con un bordado indígena maya, además del punto de cruz y otras formas de bordado para su elaboración.

Durante el recorrido de la exposición, en la esquina suroeste de la sala, dos grandes carpetas captaron mi atención. Allí se encontraban tres obras del proyecto Mami, ¿Cuál es la velocidad más rápida?, un proyecto que obtiene su nombre del hijo mayor de la artista, cuando este estaba pequeño, le pedía a su mamá acelera más en el carro, preguntándole ¿Cuál es la velocidad más rápida? a lo cual Cecilia Arango respondió que la velocidad más rápida, era la de la luz.

Figura 2. Arango, Ceci. (2002) Frivolidad. Manizales: Museo de Arte de Caldas
Figura 3. Arango, Ceci. (2002) Frivolité. Manizales: Museo de Arte de Caldas

Recuerdo dos grandes carpetas de encaje, como copos de nieve, pegadas en la pared. Estas obras están hechas con cables de electricidad, la primera con un cable blanco, muy similar a los cables en espiral que conectan los teléfonos fijos y la segunda con un cable transparente, similar al que los conecta a la red de la casa. Cada uno tiene un bombillo que brilla con una luz cálida, el cual está conectado a la carpeta, pues la luz recorre toda la estructura. Una de ellas llamada Frivolidad (2002) y la otra Frivolité (2002), hechas con la técnica del frivolité. Esta es una técnica que consiste en nudos dobles realizados sobre un hilo de guía “está formado por una combinación de anillos y curvas de nudos conectados entre sí. Son característicos los picotes, que son lazos de nudos más largos que sirven como uniones y para dar una mayor apariencia de encaje” (Etcheverry, 2015, p.12). Esta técnica encuentra precedentes en el Oriente, con el makuk que viene del nombre de naveta o lanzadera, similar a un carrete en el que se manipula fácilmente la cantidad de hilo (la cual en el frivolité tiene una forma ovalada, muchas veces con una punta en un extremo). El makuk llega a Europa en el siglo XIII, tras el regreso de Marco Polo de sus viajes por Oriente, entre sus regalos se encontraban alfombras y tapices que eventualmente serían replicados. Aunque es hasta el siglo XIX que la técnica adquirió popularidad y empezó a aparecer en las revistas y manuales de instrucción, en Europa y Estados Unidos. A las Américas esta técnica llegó a través de las mujeres que traían sus oficios para recordar sus patrias o conseguir ingresos, para eventualmente ser una de las labores textiles que utilizaban los conventos para financiarse.

La tercera obra de la exposición de Ceci Arango, llamada 1.1 E-6 Km/Seg (2002), consiste en una malla de tejido plano, también está hecha con un cable eléctrico transparente, que al igual que sus compañeras enciende un bombillo amarillo sobre ella. La obra se encuentra colgada a una altura media entre las otras dos obras y se extiende en el suelo como una cobija drapeada en una silla o en una cama destendida.

Figura 4. Arango, Ceci. (2002). “Mami, ¿Cuál es la velocidad más rápida?”. Manizales: Museo de arte de Caldas.

Según describe Cecilia Arango, las obras hablan del tiempo, sobre cuánto tiempo tarda hacer las cosas. No es secreto que el tejido y cualquier ejercicio textil es un proceso lento, los proyectos necesitan atención y están sujetos al error humano que causa la necesidad de empezar de nuevo, ellos requieren de paciencia y tiempo. Para este conjunto Mami, ¿Cuál es la velocidad más rápida? Ella decidió contraponer dos conceptos: la velocidad de la luz y la velocidad de hacer un tejido (en el caso del frivolité, una carpeta de encaje), una velocidad es más rápida de lo comprensible y la otra implica largos periodos de tiempo, semanas y meses. Así, el trabajo de la artista perece resaltar el tiempo en cada obra, los carretes y tejidos, sean de ella o provenientes de una colaboración, están impregnados del tiempo dedicado a ellos. Como también compartía la artista, cada obra obtiene su primera pieza cinco años después de haberse maquinado, un proceso no de velocidad, sino de tiempo y de paciencia, tiempo para tejer la obra en la mente antes de tejerla con las manos.

Los copos de frivolité expanden el tamaño de la técnica exponencialmente, pasando de ser un ejercicio de juego entre los dedos a requerir el trabajo de la mano entera y el brazo; ya no se necesita una pequeña lanzadera que cabe en un puño, sino un gran carrete que contenga los metros de cable eléctrico del proyecto. A pesar del largo tiempo de su elaboración y el metraje del cable, al final del recorrido entre el enchufe y el plafón el bombillo enciende inmediatamente. Así mismo sucede con la gran cobija, 1.1 E-6 Km/Seg, que no nos deja a la imaginación la velocidad o el tiempo de su elaboración, aunque haya que ser físico o matemático para descifrarlo, pues su título hace referencia al tiempo que la artista tardó en terminar la obra, dos meses de trabajo que convirtió a la métrica de la luz.

Tras una primera contemplación, las obras de frivolité dan una sensación de congelamiento, motivo por el cual las asemejo a copos de nieve, especialmente en relación a la situación mundial en la que estamos, donde la pandemia nos tuvo en cuarentena, aislados de nuestros seres queridos y la sociedad. Aunque la obra fue realizada en el 2002 permite una relación con la actualidad, donde las comunicaciones se congelan, aunque las redes y los teléfonos nos permiten conectarnos, muchos de nosotros necesitamos ese contacto interpersonal y el largo cable es tanto la conversación que necesitamos como a la distancia que estamos de ella, de esa luz cálida al final del recorrido. En el mismo sentido de las obras anteriores 1.1 E-6 Km/Seg se siente una red de protección, un lugar seguro donde caer, una cobija en la cual refugiarse, un confort para sobrevivir la larga cuarentena, sea a través de llamadas telefónicas, videollamadas o mensajes de texto, entre dos personas o un grupo de amigos, se vuelve una salvación para mantener la cordura, un aspecto positivo y de esperanza en lugar de la melancolía que inspiran las obras de frivolité. Generando dos ideas opuestas, acogidas por el ansia de comunicación y una luz confirmando la conexión. Se va tejiendo entretenido mientras se charla con otros tejedores, como en un costurero, o se teje solo en la casa dejando pasar el tiempo entre puntadas hasta poder volver a salir a un contacto personal.

Aunque la sala tenía obras impactantes y llamativas, fueron las carpetas de encaje las que me atrajeron inmediatamente, me topé con la sorpresa del frivolité una técnica de la que nunca había oído hablar, quedé asombrado con las formas y los puntos tan particulares. Como alguien que disfruta del tejido quedé con una inmensa curiosidad sobre la técnica y ganas de aprender, no dejaba de pensar en las posibilidades, en hacer mis propios encajes. Considero que la obra desde los objetivos del artista plantea unas ideas muy interesantes sobre el tiempo, pero creo que lo más importante es que habla por sí sola, las interpretaciones que genera son tan variadas como las personas que la vean, así como lo debe hacer toda obra de arte. Así mismo ínsita al visitante a preguntar y a saber más sobre la obra.

Referencias

Etcheverry, D. (2018). Encajes. En: Presas, M y Stramigioli, C La Argentina textil (pp. 284-320) Fondo Nacional de las Artes. https:/

Cómo citar:

Arias, S. (2022). Cuál es la velocidad más rápida. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 1(4). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2022/11/13/cual-es-la-velocidad-mas-rapida/

Fecha de recibido: 15 de febrero de 2021 | Fecha de publicación: 13 de noviembre de 2022

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144