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EL HOGAR, LA CREACIÓN DE ATMÓSFERAS Y LAS MEDIACIONES. Entrevista a Aixa Echeverry

The home, the creation of atmospheres and the mediations. Interview with Aixa Echeverry

Por: Angélica María Campos

Estudiante de Artes Plásticas | Universidad de Caldas

angelica.11711643@ucaldas.edu.co

Figura 1. Echeverry, A. (2016). Estudio de dibujo [Intervención fotográfica]. Manizales. Cortesía de la artista. https://www.behance.net/AixaEg

El día cinco de julio del 2019, Aixa Echeverry, me invitó a su taller y compartió su trabajo artístico conmigo. Les presento sus palabras, vivencias y algunos de sus proyectos.

Angélica: ¿Qué temática trabajas?

Aixa: Siempre trabajo con autoreferencias, mi mamá es mi musa, su vida, sus relaciones amorosas y la forma en la que concibe la familia. Yo pienso el hogar como lo que tengo aquí, vivo con mi hermana y mi perrito. Creo que lo que hasta ahora he reflejado en mi trabajo han sido mis propias vivencias y las vivencias que conozco a través de mi mamá y de mi abuela. Yo hago atmósferas, por eso el cine para mi es vital, por la manera en que configura el espacio.

Angélica: ¿No vale decir que también trabajas lo cotidiano?

Aixa: Total, de hecho creo que no utilizo mucho esa palabra, pero está en todo mi trabajo, como en las cosas comunes, las pequeñas cositas, los micro ciclos.

Angélica: ¿De dónde eres? ¿Qué has estudiado?

Aixa: Nací en Pereira, pero he vivido en Manizales toda la vida. Cuando salí del colegio me fui a Bogotá a vivir donde mi papá, quería estar cerquita de él porque es un gran artista y es mi maestro. Comencé a estudiar en la escuela de cine Black María, allí obtuve las bases conceptuales de lo que estoy haciendo ahora. Me salí de estudiar de la escuela, con la idea de seguir estudiando cine, desde entonces quiero hacer dirección de arte y documental. Entonces sentí que estudiando artes plásticas podía conocer materiales, el color y todo un mundo visual que podía enfocarme en la dirección de arte.

Angélica: ¿Alguna obra de tu padre te ha aportado en tu trabajo?

Aixa: Los dos hacemos cosas muy distintas, él es un pintor autodidacta increíble, trabaja el color y es hiperrealista. En algún momento quise dibujar como él, cuando empecé a estudiar artes, pero a mí no me interesaba ser dibujante, estaba estudiando artes para ser directora de arte y lo tenía claro desde el principio. Por eso empecé a trabajar con fotografías familiares, cogía fotos, las copiaba, las calcaba, le mostraba al profesor lo que había copiado y sacaba fotocopias.

Figura 2. Echeverry, A. (2016). Estudio de dibujo sobre fotos familiares [Intervención fotográfica]. Manizales. Cortesía de la artista

Recuerdo que hice un trabajo para una clase con Manuela Álvarez, ella nos dijo que trabajáramos sobre algo que “amáramos muchísimo”, pensé en mi papá (en mi mamá también, pero hablo de mi mamá todo el tiempo). El trabajo se llamó Congelados, no partí de algo que él haya hecho, sino de algo que él guardaba: un dibujo que hice cuando estaba chiquita.  El cuadro es de él, pero yo se lo pedí prestado. Para mí fue muy importante, lo presenté con una pieza sonora que grabó mi papá cuando yo estaba en el jardín. Él estaba obsesionado con el sonido, él me grababa para escucharme porque no nos podíamos ver. Creo que aprendí de mi papá toda su obsesión con el sonido y su relación con los recuerdos, creo que el sonido es una forma de capturar el tiempo.

Figura 3. Echeverry, A. (2017). Congelados [Dibujo]. Manizales: Palacio de Bellas Artes, Universidad de Caldas. Cortesía de la artista

Angélica: ¿Qué obras has realizado sobre tu madre?

Aixa: Mi mamá ha sido mi referente en muchas cosas y ha sido mi fuente de preguntas. La primera pieza que realicé al regresar de Bogotá, aunque esté inconclusa se llama El clóset de Beatriz, es un cortometraje, hecho en 16 milímetros, sobre mi mamá. La historia de una mujer que hace «hombres perfectos», estaba pensando en mi mamá y sus relaciones.

Cuando me fui de intercambio para Barcelona (España), mi mamá estaba más feliz que yo, hizo todo para que estuviera allá. Glitza es un trabajo que hago pensando única y exclusivamente en mi mamá, en dárselo a ella. Son 113 fotografías de mi mamá, desde que nace hasta ahora, porque ella ha sido muchas mujeres distintas.

Angélica: ¿Por qué te refieres a tu mamá como distintas mujeres?

Aixa: Cuando veo sus fotos, veo en todas una transformación: ha sido actriz, contadora, bailarina, ha tocado el piano, monja, de todo. Me tuvo muy joven, a los veinte, todo lo que he visto de ella, todos sus cambios, sus esposos, sus cosas, sus familias, también lo radical que ha sido, como ha cambiado de fanática cristiana a liberal. Ha pasado por muchas cosas distintas, es una mujer que admiro muchísimo, no solo porque es mi madre sino por lo que la he visto padecer, sufrir y luchar.

 Angélica: ¿Qué otras obras has realizado en esa línea?

Aixa: Todo lo que he hecho en esta línea se reunió en una obra llamada Enciclopedia del hogar. La primera obra que realicé fue un mantequillero, era un objeto sonoro, tenía en su interior una grabación de mi tío abuelo que se llama Noel. Lo que yo estaba intentando hacer era crear atmósferas -aunque fueran muy pequeñitas- con objetos, pero siempre con la familia, siempre con archivos. No sé si mi temática es la familia, si son las estructuras familiares o si solo soy una recolectora, porque como puedes ver tengo un montón de cosas, cosas y cosas y pedazos de cosas también.

Figura 4. Echeverry, A. (2016). Retrato de casa, pieza 1. [Objeto sonoro]. Manizales: Pinacoteca del Palacio de Bellas Artes. Cortesía de la artista.

Después del mantequillero realicé De.partir que es una obra que nace de mi trabajo con las fotografías del álbum familiar de mi abuela materna. Quería hacer un libro de familia, otra vez aparece la familia, la mamá, el papá, el hijo, la casa, me preguntaba ¿Qué tipo de familias hay y por qué? Entonces, comienzo a sacar fotocopias y calcar. De.partir es un trabajo que hago pensando en la ruptura de la familia y la ruptura de un objeto que intenta mantenerse. Con esta obra tuve muchísimos conflictos, porque se me quebró muchas veces, muchas, muchas veces, como si tuviera vida propia. Intento ser muy cuidadosa con las obras y cuando la unía se volvía a partir, me tocó conseguir una base para unirla, desde entonces seguí trabajando con objetos.  

Figura 5. Echeverry, A. (2016). De.partir. [Intervención sobre objeto]. Manizales: Pinacoteca del Palacio de Bellas Artes. Cortesía de la artista

La enciclopedia del hogar es el punto máximo de mi trabajo con ese tema. En Taller de expresión tres Sebastián Rivera nos dice: «hagan lo que quieran, busquen el sitio para hacer una exposición individual». Me puse a pensar, en qué lugar pongo mis cosas, no me convencía La Alianza Francesa, no me convencía el Centro de Museos, eran lugares muy fríos. Entonces le dije quiero hacer mi exposición en mi casa. Empezó todo el proceso y cada lugar de la casa estaba diseñado para algo a partir de atmósferas y sensaciones.

Figura 6. Echeverry, A. (2017). Mapa museográfico de la pieza Proyector, enciclopedia del hogar. [Mapa]. Manizales. Cortesía de la artista

Angélica: ¿Cuánto tiempo te tomó hacer la Enciclopedia del hogar?

Tres meses, desde febrero empecé a trabajar en la enciclopedia y la exposición fue el 17 de mayo. Era demasiado y mi mamá fue el apoyo principal. Ahora pienso qué bueno tener un equipo de trabajo para hacer este tipo de cosas, porque finalmente estás construyendo espacios y siete espacios es un voltaje, pero igual lo disfruté muchísimo. Otra cosa muy importante es que todos tenían logos en sus exposiciones (como la Alianza francesa, el Colombo, etc.). También cree mi logo: La mamá produce y El santo padre, después me di cuenta que La mamá produce es una cosa y El santo padre es otra. Ahora trabajo con La mamá produce en las exposiciones de arte y te digo, juego mucho con eso pero también me lo tomo muy enserio.

Angélica: ¿Te gustaría volver a hacer la enciclopedia?

Aixa: Claro, es que la enciclopedia es un proyecto curatorial y el primer capítulo, de hecho fue Casa Armable. Me moriría de la felicidad haciéndolo, pero me gustaría hacerlo con un equipo, me gustaría hacerlo con recursos, me encantaría, creo que volvería a hacer la enciclopedia.

Angélica: ¿Y después de la exposición no seguiste trabajando en la enciclopedia del hogar?

Aixa: No, no directamente porque igual creo que también falta darle una presentación, aunque haya sido un trabajo muy bueno. Ahora me gustaría darle orden a lo que fue, hacer un buen libro, me encantaría trabajar en la enciclopedia, sería maravilloso.

Angélica: Después de la enciclopedia, comenzaste el trabajo en un colectivo llamado Las profesionales: Creadoras de contenidos para inexpertos ¿Cómo ha sido esa experiencia?

Aixa: Con lo de la enciclopedia yo ya me di cuenta que uno necesita trabajar con personas, aprendes más y lo disfrutas. Me propusieron realizar una residencia en mi casa en el Festival Internacional de Arte Contemporáneo. Necesitaba un equipo, entonces pensé en Andrea Zúñiga, una chica que es increíble, porque es pila, es inteligente, le encanta la mediación y la educación. Entonces le dije a Andrea, viene esta persona, ¿Qué hacemos? Quiero hacer un kit para ubicarlo en la ciudad y creamos Las profesionales: creadora de contenidos para inexpertos. Este tipo de trabajos me dieron un respiro, porque empezamos a trabajar en mediación, ya no estaba en las mismas cosas y en los mismos problemas de la familia, de las emociones y de los sentimientos, sino que era una cosa mucho más práctica. 

La primera campaña que hicimos la llamamos Se busca benefactor para proyecto de arte poco rentable, un cartel que pego en distintos lugares como Madrid, Teruel y Barcelona, también en la feria de ARCO y nos escribieron. Esta propuesta no cerró del todo porque la gente quería de verdad ayudarnos, pero no nos dimos cuenta del alcance que iba a tener. Luego estuvo la Investigación sobre el espacio del tiempo que se hizo en Teruel, la idea era que la gente hiciera el crucigrama y adivinara el espacio en lo que se le estaba preguntando y lo llenara en el crucigrama, pero era sobre el espacio, espacios imaginarios o espacios físicos.

Después está el proyecto Yo estoy aquí que es donde empieza la Guía práctica para situase en un lugar que también es una reflexión sobre el tiempo. Esa guía la hacemos y luego se presenta en la socialización del Salón Regional de Artistas. Andrea pasa al salón regional y nosotras como profesionales tenemos una metodología para estudiar el tiempo, el espacio y las relaciones para hacer mediación y ella lo utiliza en su trabajo, luego en la socialización, las profesionales, que somos las dos, hacemos la guía, entonces hicimos un laboratorio.

Figuras 8-9. Echeverry, A. & Zuñiga, A. (2019). Guía práctica para situarse en un lugar [Laboratorio de investigación]. Manizales: Festival Internacional de Arte Contemporáneo.Cortesía de las artistas.

Angélica: ¿Qué estás haciendo ahora?  

Aixa: Soy una obsesiva por el archivo sonoro, en el 2016, empecé a grabar sonido (mi grabadora de voz ya no sirve, porque tuvo mucho uso). Tengo archivos de todo tipo de sonidos: conversaciones, carros y paisajes. También tengo muchísimos vídeos, llevo ocho años haciendo videos. Ahora estoy trabajando con ese archivo, cuando te digo que soy recicladora, creo que por ahí va la cosa. En una época me grababa todo el tiempo, sobre todo cuando estaba viviendo sola, me grababa todos los días porque era como estar con alguien. Un amigo me dijo que hiciéramos una película, cuando me grababa pensaba en eso, en la película y dejó de ser espontáneo, dejó de ser fluido. Entonces le dije que no, que ya no quería hacer ninguna película. Esto es importante porque ahora estoy haciendo en mi trabajo de grado un libro que se llama La intimidad como espectáculo, trabajo el concepto de «extimidad» que es cuando tu intimidad se vuelve pública, que es lo que he hecho en todo mi trabajo.

Cómo citar:

Campos, A-M. (2019). El hogar, la creación de atmósferas y las mediaciones. Entrevista a Aixa Echeverry.  Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (1). Recuperado de:  https://portalerror1913.com/2019/08/25/el-hogar-y-la-creacion-de-atmosferas/

Fecha de recibido: 5 de Agosto de 2019 | Fecha de publicación: 25 de Agosto de 2019

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144X

EL TRABAJO ARTÍSTICO EN COLECTIVO ES UN ACTO DE RESISTENCIA. Entrevista a Lwdin Franco

Artistic work in the collective is an act of resistance. Interview with Lwdin Franco

Por: Erika Orozco Lozano

Artista Visual | Universidad del Quindío

eritatiorozco@gmail.com

Figura 1. Franco, L. (2012). Es arriba como es abajo. [Instalación]. Pereira: Museo de arte de Pereira. Imagen cortesía del artista. https://www.behance.net/lwdin

Erika: ¿Cómo empezaste en el mundo del arte?

Lwdin: Todo comenzó en el ámbito familiar, vengo de familia de ceramistas y artesanos. Siempre dibujé, siempre estuve pintando, esculpiendo, haciendo música, eran elementos que estaban presentes en el diario vivir. Me involucré en los procesos del taller de mi papá, aprendí muchísimas cosas. Mi primera educación provino de las cosas que pasaban en mi casa, de la manera en que me crié. Después, me propuse profundizar y estudiar en la academia.

Erika: ¿Dónde estudiaste artes?

Lwdin: Soy maestro en Artes Plásticas de la Universidad de Caldas, me gradué en el 2001. Me trasladé de Armenia a Manizales para realizar mis estudios universitarios. Al llegar a la academia la escuela estaba viviendo un proceso de transición o confrontación. Por un lado, estaban los maestros que llevaban más de 30 años trabajando en la escuela con la misma idea acerca de las «Bellas Artes»; por otro lado, estaban los maestros nuevos, algunos habían llegado de Bogotá, otros del extranjero, como el maestro Carlos Buriticá que venía de estudiar en la China y traía muchas ideas en torno al arte contemporáneo. Estas dos posturas generaron tensiones, era como estudiar en dos tipos de escuela. Si bien me especialicé en pintura, me pareció treméndamente seductor el arte contemporáneo, hice performance, video e instalación durante los años que duró mi proceso de formación. Al finalizar el último año y medio, me dediqué exclusivamente a estudiar la pintura con la maestra Liliana Estrada, mi trabajo de grado consistió en tres exposiciones individuales en la técnica del óleo.

Figura 2. Franco, L. (2012). Perspectivas. [Pintura]. Armenia. Cortesía del artista. https://www.behance.net/lwdin

Erika: ¿Cómo involucraste la cerámica en ese proceso?

Lwdin: Cuando llegué a Manizales no estaba muy interesado en hacer cerámica, era el asunto de todos los días en el entorno familiar, como versa el dicho «en casa de herrero cuchillo de palo». Recuerdo que no me fue muy bien en la materia de cerámica, no quería ir a clase, muchas de las cosas que el profesor enseñaba yo ya las sabía, finalmente hice los trabajo. Me gradué como pintor y pasé varios años pintando, participé en el salón de artistas quindianos con pintura, estuve dando unos talleres y la verdad no pasó nada muy interesante. Un par de años después, me presenté a una convocatoria con una instalación de objetos realizados en cerámica y me la gané, desde entonces cada vez que me presento con cerámica, me gano algún premio, me invitan a una exposición. Entonces, comprendí que debía aprovechar el bagaje que tenía en el manejo del material, he desarrollado mi propuesta alrededor de la cerámica, de la idea del «contra monumento», del discurso contemporáneo contrastado con los elementos de las artes tradicionales, de la artesanía y del patrimonio. Mi investigación como artista actualmente se está basando en esas inquietudes.

Figura 3. Franco, L. (2012). Sin título [Instalación]. Ciudad: Museo o evento. Cortesía del artista. https://www.behance.net/lwdin

Erika: ¿Cómo entiendes el concepto de «contramonumento»?

Lwdin: La idea del monumento tradicional tiene -casi siempre- que ver con la conmemoración de un evento histórico particular o con un homenaje a un personaje particular. Este tipo de imágenes producen una mirada idealizada o «sesgada» de la realidad, como en el caso del pedestal que eleva la escultura (alejándola del espectador). En el contramonumento, por su parte, la relación con el espectador es muchísimo más estrecha, las obras se encuentran a la altura del espectador, en ocasiones, son penetrables, transformables y participativas. Se trata de un concepto renovado de la escultura, no como una cosa pasiva, sino como algo dinámico dispuesto para su transformación.

Erika: ¿Cómo fue el retorno a la ciudad, con qué te encuentras?

Lwdin: Recuerdo una charla con un amigo, arquitecto, que se fue a vivir a Barcelona (España) y decidió volver. Le pregunté «¿si usted estaba acomodado, por qué regresó?», entonces, él me respondió: «porque allá está todo hecho y aquí está todo por hacer». Uno podría pensar que regresar es llegar a un terreno hostil, pero yo pienso todo lo contrario. Aquí está todo por hacer, aquí hay muchísimo potencial humano, pienso que vivimos en un tiempo de transformación en donde muchos artistas pueden surgir, ser visibles, no me quiero imaginar cuantos talentos se han perdido en el Quindío, solamente porque el contexto no estaba preparado. Pienso que estamos viviendo tiempos profundamente emocionantes, estar en Armenia es una oportunidad. Cuando la novela de nuestra historia todavía no ha sido escrita, la posibilidad de participar en esa narración es una oportunidad que no se puede dejar pasar.

Erika: Hace tiempo haces parte de un colectivo de performance, llamado 13 lunas ¿Cuál fue el comienzo de tus experiencias con el cuerpo, con las acciones corporales?

Lwdin: Cuando uno vive en Armenia, percibe las grandes ciudades como espacios en los que acontecen todo tipo de choques culturales. No es necesario viajar con el cuerpo, para que viajen las reflexiones, para que el mundo venga. Esto es lo que sucede con los lenguaje contemporáneos, permiten que contrastemos nuestras visiones del mundo locales, que (si bien tienen una tremenda riqueza) pueden ser limitadas. Como mencioné anteriormente el arte contemporáneo me pareció muy atractivo, entonces, comencé a experimentar con materiales, pero también a cuestionarme la manera en que pensaba el tiempo, el espacio y el cuerpo. La obra con la que comencé en el arte de acción era mitad instalación, mitad performance. Tomé todas mis posiciones materiales y las tuve expuestas en la Rotonda del Palacio de Bellas Artes, en el lapso de una semana. Estuvieron a la vista de todos y las personas se llevaban las cosas, porque estaban en buen estado. Después de exhibir los objetos, realicé una acción que constaba de dos partes: en la primera parte, realizaba un proceso de limpieza de los objetos, leía unos textos de purificación, me desnudaba y me daba un baño de manera ritual; en la segunda parte de la acción, al final del baño, prendí fuego a todas mis posesiones terrenales.

Erika: ¿Cómo empezó el colectivo 13 lunas?

Lwdin: Tiempo después de haberme graduado y ser profesor de artes, después de desarrollar mi investigación como artista en solitario, de haber participado en salones nacionales, de haber hecho exposiciones individuales, comencé a preguntarme por el trabajo en colectivo. Comenzamos, con el maestro Jhoan Manuel Ospina, quién en esa época era mi compañero de trabajo a realizar talleres complementarios para los estudiantes del diplomado en artes plásticas y de la carrera de artes visuales de la Universidad del Quindío. En los talleres realizábamos una serie de experimentos, en los que nos preguntamos por el cuerpo, por la presencia, por el espacio, por la ciudad y por el ser urbano. Entonces, decidimos generar un colectivo independiente, con un proceso que acaba de cumplir seis años, hemos realizado 20 exposiciones en espacio público, tenemos realizaciones audiovisuales y textos, hemos participado de Festival Internacional de Arte Contemporáneo de Manizales y del Encuentro de Performance para la vida, aquí en Armenia. Cada día me parece más increíble trabajar en colectivo, usualmente el artista es una persona que se ampara en su ego, para decir lo que tiene que decir, pero cuando uno como artista se despoja de su ego para decir cosas con el otro, resulta que no se pierde sino que, por el contrario, se encuentra, se enriquece su visión del mundo.

Figura 4. Colectivo 13 Lunas. (2012). Mudar [Performance]. Manizales: Festival Internacional de Arte Contemporáneo. https://www.facebook.com/festivalartemanizales/

Erika: ¿Cómo ha sido tu experiencia con otros colectivos?

Lwdin: También hago parte del Colectivo Salón de Aquí, en el que nos hemos preocupado por narrar, desde nuestra ventana, qué significa ser artistas visual o plástico en nuestra región. Se trata de una organización horizontal, cualquiera puede ser profesor, cualquiera puede ser estudiante.

Figura 5. Colectivo Salón de Aquí. (2017). Radicante [Fotografía]. Armenia: III Salón de aquí. https://www.facebook.com/salondeaqui/

Las dinámicas de trabajo en colectivo han permitido que cada versión del salón tenga un tema propio y que las preguntas con las cuales se convoca a la creación sean específicas. La primera versión del salón se preguntó por el «origen», por el territorio al que pertenecemos. Luego hicimos una versión que se preguntaba por la relación entre el humano y la naturaleza, se llamó Retorno a la tierra. La tercera versión se llamó Deseo y se preguntó no solo por lo erótico sino por las distintas formas del deseo y por el consumo. En el cuarto salón, trabajamos a partir de la noción de lo «radicante», de la bifurcación y del tráfico. Finalmente, el año pasado, en el quinto salón, nos preguntamos por la relación entre arte y educación. En este momento estamos en reuniones, planeando el tema de la próxima versión, esperamos que nos sigan acompañando y que las próximas versiones sean tan exitosas como las anteriores.

Figura 6. Ocampo, L. (2018). Portafolio Salón de aquí. [Portafolio]. Armenia.

Erika: Cuéntanos acerca de su experiencia con Casaparte, ¿Cuál es el propósito de este espacio?

Lwdin: Casaparte es la materialización de un sueño colectivo. En estos años, siempre tuvimos la necesidad de un espacio para trabajar en colectivo. Improvisamos en muchos lugares, trabajamos en las casas de cada uno de nosotros. Por esta razón, Casaparte se convierte en un espacio para la creación artística, en todas sus formas. Con el maestro Jhoan Manuel Ospina tuvimos la suerte de encontrar un lugar con las características apropiadas para desarrollar el proyecto, tanto por las condiciones de sus instalaciones, como por su ubicación en la ciudad. Casaparte ha sido un proyecto increíblemente exitoso, digo exitoso porque es muy difícil sostener una propuesta cultural en contexto de desempleo y tiempos de «recesión». Pero, curiosamente, hay una necesidad de las personas de Armenia de participar en este tipo de espacios, la respuesta ha sido muy positiva. Casaparte es posible gracias a las personas y a los colectivos que se vinculan al proyecto. Nos reunimos con otros espacios culturales, queremos transformar la manera en que se relacionan los agentes culturales de la ciudad, no creemos en que debamos competir o tomar decisiones movidos por la envidia, no creemos en eso, pensamos que tenemos que compartir, que podemos ampliar los públicos, pensamos que el camino es la colaboración y no la competencia.

Figura 7. Ocampo, L. (2018). Conoce el espacio cultural Casaparte. [Cartel]. Armenia. https://www.facebook.com/casaculturalcasaparte/

Erika: Teniendo en cuenta tu experiencia en colectivos como el Salón de Aquí, 13 lunas y Casaparte ¿Cuáles piensas que son los puntos, las claves que uno debe tener en cuenta para hacer parte de un colectivo? ¿Qué se debe tener claro para que el colectivo funcione?

Lwdin: Primero, disposición, pero ante todo comprender que el trabajo en colectivo, en el contexto del arte contemporáneo, es un acto de resistencia. La cultura occidental nos dice todo el tiempo que hay que ser «competentes», que debemos competir, que el valor principal es el «poder» de las estructuras verticales. Trabajar en colectivo y crear estructuras horizontales es un acto político, no solamente un acto de resistencia hacia afuera, sino una acción que se enfrenta a fuerzas que viven adentro de nosotros y que parecen propias del inconsciente. Hay que resistir la tentación de dominar que nos enseñan desde la primera infancia. Se requiere una disposición especial, se requiere humildad y paciencia; hay que ser proactivos y generosos. En definitiva, se requiere de una cantidad de valores que en la sociedad contemporánea son escasos. Le apostamos a la resistencia, le apostamos al arte que nos permite realizar «experimentos sociales» a nivel micro. Esta práctica es fundamental en la vida diaria de cada uno de nosotros, pero también han abierto otros espacios sociales y políticos, en cada una de nuestras comunidades. El precio que hay que pagar es que el nombre se disuelve, uno ya no es solo uno.

Erika: ¿Has pensado en regresar al Lwdin Franco que produce de manera aislada o definitivamente tus búsquedas artísticas serán planteadas, de ahora en adelante, desde lo colectivo?

Lwdin: Los procesos colectivos, como son orgánicos, tienen una vida limitada, en algún momento tendrán que transformarse o parar, con el tiempo, tendremos que ver con qué seguir. Esto no quiere decir que haya dejado de producir mi obra. En estos momentos no estoy pensando en detener los procesos colectivos, porque siento que todavía está en crecimiento; siento que la parte más interesante, la parte más poderosa de lo que estamos desarrollando, todavía está por llegar. Los procesos colectivos en los que me encuentro trabajando están llenos de personas jóvenes con mucho potencial, pienso que en la medida en que cada una de estas personas fortalezcan y maduren su producción individual, aportarán al proceso grupal. Esa es mi apuesta, tengo paciencia y creo que estamos a puertas de los mejores resultados de nuestros esfuerzos colectivos.

Erika: A lo largo de la entrevista pudimos hablar de Lwdin Franco como artista, profesor, miembro de colectivos y gestor cultural ¿Cómo se relacionan todas esas distintas facetas?

Lwdin: Pienso que, en la actualidad, las estructuras de poder se manifiestan muy fuertemente en el arte. Hoy en día es muy difícil acceder a espacios artísticos, el arte es más elitista que nunca. Por esta razón, el artista debe ser un actor cultural muy activo, se trata de concebir al artista como un docente (porque puede compartir lo que sabe) y como un gestor (una persona que busca hacer circular su obra y la de sus colegas). Siento que cuando un artista proviene de clase humilde, popular u obrera, debe ser muy activo; se trata de una exigencia de la sociedad, no es una decisión personal, no se puede participar del arte y de la cultura de otra manera.

Cómo citar:
Orozco, E. (2019). El trabajo artístico en colectivo es un acto de resistencia. Entrevista a Lwdin Franco. Portal Error 19-13. 1 (1). Recuperado de: https://portalerror1913.com/2019/08/17/el-trabajo-artistico-en-colectivo/

Fecha de recibido: 22 de Julio de 2019 | Fecha de publicación: 17 de Agosto de 2019

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144X

El Dr. ATL Y LA INVESTIGACIÓN DESDE EL ARTE

Dr. Atl and research from art

Por: Jennifer Rubio Leal

Artista Plástica | Universidad de Caldas

js.rubio95@gmail.com

Figura 1. Murillo, G. (1933). Nubes sobre el valle de México [Pintura]. México: Museo Nacional de Arte, INBA.

Hace poco tuve la oportunidad de recorrer una exposición del Doctor Atl, también conocido como Gerardo Murillo, un reconocido pintor mexicano (1875- 1964), podría decir qué tipo de pintor era, su escuela y el estilo al que perteneció, pero no es lo que preocupa a quién escribe. Seguramente si nos encontráramos con él, tampoco sería el tema que pondría sobre la mesa. Si conversáramos con el Dr. Atl nos hablaría del nacimiento del Paricutín, de sus expediciones al Popocatépetl o de cuando vivió en las faldas del Iztaccíhuatl. Conversaríamos sobre volcanes, montañas y parajes indudablemente.

Dr. Atl era pintor, escritor, filósofo, geógrafo y combinó sus saberes para llevar a cabo su investigación y esa fue la sensación que me dejó al ver su trabajo. Era un investigador, ese que persigue huellas, el de la disciplina que se confunde con obsesión, el de la dedicación plena; tanto así que sus apuntes, notas y datos han sido de utilidad para vulcanólogos y geógrafos, pues hizo el registro completo del nacimiento de un volcán.

Persiguió volcanes y están en sus pinturas, tal vez fue el lenguaje con el que logró acercarse mejor a su objetivo, y aquí surge una de esas posibilidades que genera el arte, la investigación desde el arte, esa que es multidisciplinar, que tiene varias salidas, una pregunta abierta con respuestas infinitas.

Si miramos desde lejos, podremos ver que el arte y las investigaciones que parten desde esta área son un campo amplio en demasía. Solo basta con pensar en todas las temáticas que ha abordado a lo largo de la historia e imaginar las posibilidades que están a su alcance para afirmarlo con tranquilidad.

Ahí está, dispuesto a hacer lazos con quién se acerque, con o sin recelo.

Ejemplos hay muchos, ya sea una investigación sobre volcanes, casas, el amor, la ausencia o la madre, a veces es solo cuestión de detenerse a ver (hacia dentro o hacia afuera) y preguntar. Hacer preguntas y dejarse llevar por las respuestas.

Perseguirlas, coleccionarlas, clasificarlas…

Aquí entonces investigar puede ser emprender un camino conocido o por conocer.

Cómo citar:
Rubio, J. (2019). El Dr Atl y la investigación desde el arte. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (1). Recuperado de: https://portalerror1913.com/2019/08/07/el-dr-atl-y-la-investigacion-desde-el-arte/

Fecha de recibido: 20 de Julio de 2019 | Fecha de publicación: 08 de Agosto de 2019

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144X


ESE OBJETO ARTÍSTICO LO ESTÁ OBSERVANDO. Entrevista a Sebastián Rivera

The artistic object is observing you. Interview with Sebastián Rivera

Por: Mishell Castaño

Estudiante de Artes Plásticas | Universidad de Caldas

angie.11613207@ucaldas.edu.co

Figura 1. Rivera, S. (2019). Sin título [Intervención fotográfica]. Manizales. Cortesía del artista

Sebastián Rivera es Magíster en Investigación en Prácticas Artísticas y Visuales de la Universidad de Castilla la Mancha (Cuenca-España), su trabajo de fin de máster se tituló: La ciudad como sistema polifónico de sonidos. También es artista plástico graduado de la Universidad de Caldas, con su trabajo Cuerpos móviles. Su propuesta plástica se desarrolla por medio de pensar la escultura como un objeto que se redefine constantemente por su contexto e interacción con una audiencia, a diferencia de la pieza fija en una galería. Se acerca a la escultura con un tono apacible y emocional. Coser, suturar, añadir y sustraer piezas textiles sobre espacios lumínicos y sonoros le permiten desclasificar todo tipo de categorías e inscribirse en las prácticas del arte contemporáneo.

Mishell: Para comenzar quisiera preguntarle ¿Cómo aborda el proceso creativo?, por ejemplo, ¿Cómo lo hizo en su última exposición?

Sebastián: Los proyectos me llevan más o menos uno dos años, dependiendo, porque toda la obra ha mutado un montón. Empecé con dibujo, luego pasé a la pintura, luego comencé a hacer intervenciones en espacio público, luego regresé a la obra de sala y cada uno de esos procesos me ha llevado a distintas formas de abordar los materiales o los temas que he tratado. La última exposición es un proceso que lleva dos años, en el que comencé a trabajar con un colectivo artístico que se llama Perfect usser, que lo conformamos un artista holandés, un artista británico, una artista argentina, un artista estadounidense y yo. Al proyecto se han ido adhiriendo otros artistas, poco a poco, porque la idea que queremos es que en cada uno de los continentes haya por lo menos un artista que esté colaborando en este proceso. El proyecto se desarrolla vía web, se trata de generar spam por web, jugando con la acción de invadir las redes sociales de imágenes, yo trabajo desde desde mi Instagram, ellos desde sus Facebook, estamos todo el tiempo generando contenido como si fuéramos usuarios perfectos.

Mishell: ¿Algún elemento común en sus obras?

Sebastián: Como estoy jugando con las redes sociales y como parte de ese proceso artístico con los colectivos, con Perfect usser y otro que se llama Co-Meta, consiste en hibridar el mundo digital con los procesos análogos como el dibujo, lo pictórico y unos objetos que también confecciono. Entonces esa hibridación hila un poco las últimas exposiciones que he hecho, también ha sido el elemento ojo, ese pan óptico, como el que todo lo ve, una obra que lo está viendo a uno. Poner también en situación de ser observadas a las personas que van a una exposición a observar, ese objeto artístico lo está observando también. Se trata de un juego como el que tenemos con el dispositivo móvil, que siempre está devolviendo y sosteniendo la mirada al usuario, cuando subes historias, contenido.

Figura 3. Rivera, S. (2019). Sin título [Instalación]. Manizales. Cortesía del artista.

Mishell: ¿Cómo comienza su proceso? ¿Qué facetas toma su obra desde lo plástico?

Sebastián: Empiezan llevadas por la intuición, ir haciendo y haciendo, casi siempre partiendo del dibujo e intuitivamente van sucediendo cosas, se me vienen ideas, que terminan trasladándose a elementos pictóricos, escultóricos y después empiezan a convertirse en una cuestión instalativa en el espacio expositivo.

Figura 4. Rivera, S. (2019). Sin título [Pintura]. Manizales. Fotografía Nicolás Castro @nicolascastroph

Mishell: ¿Qué busca generar con sus piezas?

Sebastián: Lo que te describía un poco, que la persona que va a ver una pieza se encuentre con que esa pieza le sostiene la mirada. Esto lo lleva a cuestionarse a sí mismo como espectador, el lugar de su ubicación en el espacio expositivo, se trata de crear otra dinámica, la sensación de no ser solo “yo” el que observa sino también ser observado así sea por piezas inmóviles que causan esa trayectoria sensitiva. Lo otro sería que cada una de esas exposiciones está acompañada, generalmente, de sonido, que últimamente ha ido generando otra dinámica, permitiendo un asunto relacional. La exposición como un lugar donde la gente observa piezas fijas, video y al tiempo está escuchando algo de sonido, donde puede intervenir eventualmente en el sonido en una relación directa entre el espectador y la obra. Tomando distancia de ese convencionalismo de la sala de exposición donde el espectador está alejando de la obra, sino permitiendo que se sienta inmerso en ella.

Figura 5. Rivera, S. (2019). Sin título [Pintura]. Manizales. Fotografía Nicolás Castro @nicolascastroph

Mishell: ¿Tiene alguna metodología para su proceso creativo?

Sebastián: Tengo varias, como te decía ahorita, parto del dibujo, el proceso es un poco experimental. También puedo escribir alguna cosa en el proceso, elaboro imágenes acompañadas de letras, me propongo contextualizar los contenidos de la misma obra, partir de mucha información: lecturas, pelis, música, una cantidad de cosas que se van convirtiendo en una suerte de amalgama, luego empieza el proceso de edición y se van generando las piezas que hago.

Mishell: ¿Qué insertaría y qué eliminaría del sistema artístico?

Sebastián: El proyecto Museo modulable es un poco eso, explora la posibilidad de descentralizar tanto la sala de exposición de la institución, sacarla del lugar, hacía afuera, hacer que llegue a lugares donde es necesario que llegue, personas apartadas. No estoy hablando de casas de la cultura, porque ellas funcionan también con la misma dinámica, es un proceso que sea independiente desde cada ciudad, cada pueblo, que funcione bajo una autonomía total en cuanto a posibilidades de creación con la comunidad y formación de público. Un proyecto que, por ejemplo, genere otras lecturas, otras maneras de educar el público para ver el arte, este tipo de dinámicas son las que insertaría en el sistema artístico.

En Francia, tienen el FRAC, que es el fondo regional de arte contemporáneo y es un proceso que ellos hicieron de descentralización del arte en París. Lo llevaron a todas las ciudades de Francia, son unos edificios increíbles, con unas infraestructuras increíbles y presupuestos increíbles. El ayuntamiento los financia, pero todos los eventos del FRAC son independientes, ninguno está conectado a otro, cada quien aborda los procesos de residencia, de creación artística, de talleres de forma independiente. Esto permite que se contextualicen los procesos de creación desde cada ciudad, no solo desde el centro, entonces se dan un montón de aperturas tanto para el público como para los artistas de estar más sueltos, tomar distancia de algo que pretenda unificar u homogenizar ideas.

Mischell: ¿Algún referente artístico?

Sebastián: Es difícil porque digamos mi trabajo es muy mass media, tiene mucho que ver con una serie de artistas que han trabajando sobre el glitch y te podría dar mil nombres. El cuento es ir rompiendo la imagen y generar una multiplicidad infinita. Esto va muy ligado a varios conceptos que he estado estudiando, que son la antropología digital, la arquitectura digital, humanismo digital y esas son como las bases de donde parte el proceso creativo de mi última exposición.

Mischell: ¿Cómo fue su primera exposición?

Sebastián: Fue como en segundo semestre del pregrado, fue una locura, en el Museo de Arte de Pereira. Se trató de un proceso que empezó con un dibujo experimental para una entrega final de Dibujo II, todavía muy temeroso de salirme del formato convencional del papel y lo hice sobre una tela con un nombre hermoso, “crema batida”, de dos por dos metros. Empecé a hacer un dibujo y lo delineé con hilo, comencé a cocerlo y cocerlo, el resultado fue increíble, fue una cosa que ni yo me esperaba. Sometí la pieza al jurado que iba a hacer el proceso de selección para la muestra que involucraba profesores y estudiantes de arte en ese entonces, recuerdo que causó como cierto revuelvo entre los jurados porque supuestamente yo estaba muy chiquito y no estaba preparado. Sin embargo, la obra funcionaba y estaba interesante, finalmente alguien decidió a pesar de que el veredicto era no llevarla, empacarla y decir yo la llevo y la pongo duélale a quien le duela, pasó y fue super emocionante ir a ver la obra colgada en un museo.

Mischell: Para finalizar, ¿Puede compartirnos algunas reflexiones sobre la última exposición?

Fue súper impactante, muy política, me parece que es de esas cositas que a veces hago importantes, que tienen un sentido, lo demás es un poco más juego, más suerte, más imaginario, creación de imaginarios tranquilos. A mí me encanta digamos, no crear arte como el de Doris Salcedo ¿Quién dice que si el arte no es comprometido no sirve?¿Cómo vas a limitar a una persona a imaginar mundos posibles? Llevamos en Colombia ya 60 años de conflicto armado y el arte respondiendo a ese conflicto ¿Cuándo vamos a salirnos de este tipo que imaginarios, son cosas que están ahí recalcitrantes? Nos puede dar miedo dar el siguiente paso, como con el proceso de paz, no somos capaz de imaginar algo más allá del hecho de ser una sociedad violenta, nos da terror no serlo, en parte porque la violencia justifica todo: justifica los presidentes que ponemos y la política que manejamos. Hay una conciencia de mi parte como artista sobre donde vivo y de donde vengo, pero creo que uno podría dar el paso y pensar que hay muchas cosas todavía por imaginar, por crear.

Figura 6. Rivera, S. (2019). Sin título [Pintura]. Manizales. Fotografía Nicolás Castro @nicolascastroph

Mi trabajo con el color va muy ligado a esa idea, el color en mis obras es algo que se presenta fuerte, llamativo, es como salir al centro y ver la diversidad de colores de los lugares donde la gente instala sus pequeños tenderetes y objetos. El arte colombiano, en general, es a blanco y negro, simplemente porque no hemos podido salirnos de este tema, un tema al que no sabemos cómo responder. A veces el color genera ese choque en la sala de exposición, solemos pensar que si es en blanco y negro es más introspectivo, el color llamativo no deja de ser algo serio, el color es serio.

Como citar:
Castaño, M. (2019). Ese objeto artístico lo está observando. Entrevista a Sebastián Rivera. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (1). Recuperado de: https://portalerror1913.com/2019/07/30/ese-objeto-artistico-lo-esta-observando/

Fecha de recibido: 15 de Julio de 2019 | Fecha de publicación: 30 de Julio de 2019

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144

LA DESCOMPOSICIÓN DEL YO. Sobre Rumores de Deyvid Montoya

The decomposition of the self. About Rumors by Deyvid Montoya

Por: Juan Manuel López Pasos

Estudiante de Artes Plásticas | Universidad de Caldas

juan.11714884@ucaldas.edu.co

Figura 1. Montoya, D. (2016). Rumores [Instalación]. Medellín: Muestra de arte contemporáneo de Manizales en Medellín. Cortesía del artista

La obra de Deyvid Montoya, Rumores, puede considerarse como un testimonio de la desfragmentación del ser y la descomposición del yo, hasta el desaparecer. Un tejido de solución sobre lona vulcanizada, muestra la preocupación social del autor por problemas tales como el del adicto y la drogadicción. La técnica, action-paiting (del tipo Jackson Pollock), poetiza de cierta manera ese desaparecer del sujeto y la desintegración de su memoria, como esencia, del yo pasado.

Son fragmentos desahuciados, aquellos fugitivos, de la memoria ausente, una vez se ha tomado, por voluntad o destino, las sendas del delirio. El sujeto alucinado desconoce su presencia en el mundo y, por tanto, errabundea, como moribundo de esquina a esquina, sin camino, en su exilio. Ahora ya no es sujeto, es objeto que se descompone conforme pasan los días, hasta su gran retorno a la nada.

Quizás el artista pueda abrirnos una ventana, que nos permita descender en ese enmarañado tejido de memorias pisoteadas, de seres deshumanizados, voces e imágenes que se impregnan en el delirio trashumante del viaje sin retorno que significa el profesar alucinado. El abdicar de la lucidez, como un acto de auto-exilio, sea forzado o decidido, es la base de la inutilidad del ocio. Aquí se presenta, como un acierto de incertidumbre, pues las voces de esos entes deshumanizados, languidecen a través del desaparecer constante de su yo, para formar parte de ese cúmulo o bastión austero, de los objetos alienados.

La marginalidad aquí nombrada, conforma el submundo de este psiconauta, apartado de lo real (de la cabal lucidez). Su mundo ahora es el silencio que acaece, un submundo sin juicio más que el de seguir descendiendo, acompañado del rumor de pérdida total de la consciencia. El actual sujeto-objeto, existe ahora, ya no como una visión clara del arquetipo del hombre, sino más bien, como una ambigüedad estacionaria, que desvaría en su atemporalidad y supone un fracaso de existencia o un divagar profundo del error; lo casual y causal, como prueba de la tragedia.

Figura 2. Montoya, D. (2016). Rumores [Instalación]. Medellín: Muestra de arte contemporáneo de Manizales en Medellín. Cortesía del artista

El adicto, como muestra de nuestra patética existencia, es reflejo sin tapujos, de nuestro gran dilema al trajinar inocuo de los días y las horas. A diferencia de nosotros, este sale de sí para no hallarse, mientras nosotros en nuestro ejercicio de introspección, desfiguramos la memoria, mutilamos el yo, con irrisorias muestras de divagaciones empedernidas; transformado, substancia y forma, en algo por nosotros aceptado, reconocido y perdonado. Queremos y creemos que hallarnos lucidos es la realidad, cuando realmente, nuestra lucidez es el rumor de una alucinación superior a la del adicto, a la del loco. La cotidianidad o lo normal es una prueba de que el mayor delirio de todos, no es sino el tedio y la bruma, el superfluo devenir del diario tic, tac… de nuestros absurdos días.

Cómo citar:
López, J-M. (2019). La descomposición del yo. Sobre Rumores de Deyvid Montoya. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo. 1 (1). Recuperado de: https://portalerror1913.com/2019/07/22/la-descomposicion-del-yo/

Fecha de recibido: 1 de Julio de 2019 | Fecha de publicación: 22 de Julio de 2019