NOS ESTÁN MATANDO: DISPUTAS ESTÉTICAS SOBRE LOS MUROS DE LA CIUDAD

They are killing us: aesthetic disputes over city walls

Por: Julian David Malagón Corrales

Magíster en Estética y Creación | Universidad Tecnológica de Pererira | julian.malagonc@gmail.com

Fotografía 1. Sierra, Juan. (2020). Primera pintada del mural «Nos están matando». Pereira, Colombia.

A lo largo de muchos años, en nuestro país, la violencia ha hecho metástasis, arraigándose en el Estado, en las instituciones y en la sociedad. Sin embargo, las comunidades y los ciudadanos sensibles a esta situación rechazan el legado violento y demandan el cese del desprecio a la diversidad, los asesinatos de líderes sociales y la violencia policial. Como respuesta al descontento generado por estas situaciones, a finales de 2020 en la ciudad de Medellín, un grupo de artistas pintó un mural con la frase «Nos están matando». Esta intervención tuvo un gran impacto, ya que refleja una realidad que muchas personas han sufrido pero que no se afronta como sociedad. Siguiendo esta práctica, en la ciudad de Pereira, un grupo de jóvenes acordó encontrarse el sábado 19 de septiembre de 2020 para realizar un mural con la misma frase en los muros de contención del cerro junto al Centro Comercial La 14.

Este muro de contención solía ser intervenido con grafiti de forma regular pero, debido al alto tráfico, las pinturas que se realizan tienden a opacarse y desaparecer [1]. Temprano en la mañana se reunieron jóvenes que querían apoyar la elaboración del mural, llevaron brochas y pintura. Los vecinos aportaron la hidratación para alrededor de 20 personas que se juntaron a pintar en la calle, alzando una voz de denuncia por la violencia que azota sin tregua a nuestro territorio.

La mañana transcurría en aparente calma mientras algunos dibujaban las quince letras en el muro, que abarcaba una extensión de 120 metros de largo por 2,50 metros de alto, otros se encargaban de rellenar las letras con color blanco. Después de un par de horas, las letras estaban listas para recibir los últimos toques y la frase «Nos están matando» se podía leer claramente a gran escala. En ese momento llegó la primera patrulla motorizada de la Policía Nacional y los oficiales de policía exigen que se suspenda la pintada; posteriormente empiezan a llegar más unidades de policía, al medio día eran 7 vehículos de policía buscando impartir comparendos a quienes estaban en la actividad, los jóvenes ante la presión acordaron retirarse del lugar.

Fotografía 2. Sierra, Juan. (2020). Caravana de policías reprimen la acción colectiva sobre el mural. Pereira, Colombia.

Después de que la Policía Nacional intimidara a las personas que estaban pintando, impidiéndoles terminar el mural, surgió un sentimiento de resistencia e indignación tan profundo que los artistas se organizaron y regresaron a finalizar el mural, alrededor de las 4:30 p.m. del mismo día. Mientras los jóvenes llevaban a cabo los últimos detalles una patrulla motorizada llegó al lugar e intentó arrestar a los pintores, quienes lograron evadirlos y continuar con su tarea. Quince minutos más tarde llegó otra patrulla junto con dos camionetas que transportaban dos escuadrones de G.O.E.S (Grupo de Operaciones Especiales de Seguridad). Los jóvenes emprendieron la huida y fueron perseguidos por las patrullas motorizadas, mientras un helicóptero de la policía los asistía desde el aire. Seis jóvenes fueron capturados, amenazados y llevados al cuartel de la policía, donde se les aplicarían comparendos por pintar, los demás jóvenes lograron escapar.

El domingo 20 de octubre, a pesar de las capturas y las persecuciones tanto por tierra como por aire, el mensaje permanecía en su lugar, hasta que un par de obreros llegaron y borraron el enorme letrero con pintura blanca. Los muros de la ciudad se convierten en testigos de los sentimientos más silenciados. En el ámbito público, el poderoso grafiti revela la cruda realidad de la sociedad, pero se encuentra con la molestia de aquellos que se oponen o están en desacuerdo con estas manifestaciones pacíficas que denuncian y desafían el statu quo de la comunidad.

Fotografía 3. Peña, Nicolás. (2020). Momento exacto cuando la alcaldía borra el mural. Pereira, Colombia.

Y así, lo que inicialmente parecía ser una jornada colectiva de muralismo en un lugar olvidado, se transformó en un campo de disputa estética, convirtiéndose en un territorio altamente sensible que generó diversas reacciones en la ciudadanía desde diferentes puntos de vista. Algunos optaron por ignorar estas verdades plasmadas en los muros de la ciudad, mientras que otros decidieron denunciarlas y darles voz. El lunes 21 de octubre estaba programada una marcha pacífica convocada por varios gremios y sectores de la población. Esta manifestación llegó al lugar donde se habían producido los acontecimientos el fin de semana anterior y se detuvo allí durante aproximadamente 30 minutos, tiempo suficiente para que los jóvenes se unieran y volvieran a pintar el letrero.

Fotografía 4. (2020). El mural «Nos están Matando» se pinta por segunda vez en medio de una marcha. Pereira, Colombia.

El mural «Nos están matando» continuaba en pie, denunciando la compleja situación del país y la región. El mensaje se difundió ampliamente a través de las redes sociales, generando diferentes posturas a favor y en contra. Las autoridades de la ciudad de Pereira expresaron su desacuerdo con el mural, argumentaron que este tipo de manifestaciones incitaban a la violencia. Sin embargo, en ningún momento se reconocía la violencia ejercida por la fuerza pública contra jóvenes que solo llevaban brochas y rodillos. El miércoles 23 de octubre, los mismos individuos que habían tapado el mural anterior ya estaban censurando nuevamente la denuncia que latía en aquel muro.

Fotografía 5. Peña, Nicolás. (2020). Segunda pintada del mural «Nos Están Matando». Pereira, Colombia.

En menos de cuatro días, un espacio se convirtió en un escenario de disputa estética, la comunidad intervino el lugar en 5 ocasiones, en una lucha por dominar el terreno simbólico de una de las superficies más sensibles de la ciudad. Esta acción estética de denuncia pacífica nos permite apreciar cómo la calle se convierte en escenario que posibilita el encuentro afectivo de las personas y un medio para narrar los contextos sociales que se viven en ella. Este enorme letrero logró movilizar el capital estético de la ciudad y abrir un espacio para el debate sobre la violencia y la represión. En poco tiempo, en diferentes ciudades del país surgieron tomas colectivas para pintar letreros gigantes y denunciar la terrible ola de violencia social que se abría paso en la sociedad.

Notas

[1] Lamentablemente, en este mismo lugar, en el año 2016, un joven de 18 años perdió la vida mientras realizaba un grafiti en la parte superior del muro, al entrar en contacto con el cableado eléctrico.

Cómo citar:

Malagón, J. (2022). Nos están matando: disputas estéticas sobre los muros de la ciudad. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 4 (6). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2023/06/29/nos-estan-matando/

Fecha de recibido: 23 de febrero de 2023 | Fecha de publicación: 29 de junio de 2023

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144

SOBRE LA ANTROPOFAGIA EN LA PINTURA

On anthropophagy in painting

Por: Isys Cielo Lucero Luna Jiménez

Estudiante de Artes Plásticas | Universidad de Caldas | isys11818103@ucaldas.edu.co

Figura 1. Jhon James Marín. (s.f.). La vaca feliz. [pintura]. https://jamesmarinv.tumblr.com/post/156282144726/muuuu-by- jhon-james-mar%C3%ADn

«Tupi, or not tupi, that is the question» (De Andrade, 1928)

¿Cómo influye la antropofagia en el arte o en las artes? ¿Búsqueda de identidad artística? Esta búsqueda artística y el gusto por lo estéticamente grotesco, trágico, cruel, salvaje y “hasta inhumano”, me ha llevado a pensar el tema de la antropofagia. Desde manifiestos políticos a manifiestos artísticos, tanto en la pintura, como en la literatura y en la música, la antropofagia se ha visto reflejada en hábitos y diálogos que influyen en los pensamientos de diversas personas, los artistas que componen este texto nos brindan una mirada entorno a la fragilidad del ser. Para no generar mal entendidos, me enfocaré solo en la relación entre la antropofagia y la pintura, donde se pueden reflejar elementos salvajes, agresivos, que invitan a una deglución crítica y conectan con culturas y prácticas alimenticias primigenias de la humanidad.

Pero me remitiré a escritos posteriores a las culturas primitivas de Amerindia y África, parafraseando a Clifford Geertz, la antropofagia: “se trata de integrar diferentes tipos de teorías y conceptos” (Geertz, 2000, p. 42), buscando a través de ideas significativas pero distintas sobre cómo percibir la pintura al relacionarla con la antropofagia. El concepto de antropofagia, puede ser analizado desde una perspectiva etimológica, como afirma,

Anthrōpophagía, es el concepto que se le da al acto de ingerir carne de un humano, actualmente este acto está prohibido, sin embargo, varios pueblos practicaban la antropofagia o el canibalismo […] se conoce que en América algunas culturas practicaban este hábito, como fin de un ritual o fines religiosos, entre estas culturas aborígenes están los aztecas, los guaraníes, los caribes, entre otros. (Pérez Porto & Gardey, 2015)

Sin embargo, la cuestión es de arte, y como observamos en la pieza Muuuu de James Marín (ver figura 1), los tonos, el mensaje y la carne de una vaca evocan otras cuestiones: ¿Acaso, existe diferencia entre el sabor de la carne de una vaca y un humano? Después de todo, la línea es delgada entre comer carne de res y de humano, sin mencionar la paradójica expresión cínica o cruel que puede llegar a tener un artista a la hora de pintar ¿Y si es una expresión de resistencia frente a la crueldad interior? Esto hace que la antropofagia se convierta o tenga un desenlace funesto. También se puede asociar al acto pictórico, con la búsqueda de autenticidad perdida que ya mencionaba Oswald de Andrade (1890-1954) [1]. En efecto, es importante reconocer la diversidad cultural y lo que hace parte de la vida humana, de lo pasado que sigue estando presente. Es decir, comprender algunas premisas históricas, para ponerlas en relación con lo pictórico.

1. DEGLUCIÓN

He reflexionado sobre las formas primitivas de existencia y la relación que encuentro en las obras artísticas, que en su momento reflejaron de forma cruda una realidad, un ejemplo son los grabados del Festín antropofágico de los indios tupinamabá de Theodoro de Bry (1528-1598) o las Pinturas negras de Goya (1746-1828), especialmente en la escena del infanticidio canibal, en la que el dios Saturno (Cronos) se come a uno de sus hijos o incluso en las obras de Francis Bacon (15761-1626), quien es conocido como el pintor de la carne [2]. Entre tanto, desde la búsqueda de una identidad artística, me pregunto por el proceso de creación y sobre qué inspiraba a estos artistas ¿Por qué muestran la muerte, la carne, la preparación o deglución humana? Acaso, es una forma de liberación pictórica, en cuyo interior se conjugan las figuras, los rituales y lo humano, un recorrido interno y externo, una búsqueda en su ser o es solo la trasmisión de la emoción que amenaza en medio de una contienda confusa entre la vida y la muerte, el reflejo de la putrefacción inevitable.

Figura 2. Francisco Goya (1746-1828). Saturn Devouring His Son (from The Black Paintings). [Pintura]. Madrid: Museo del Prado.

En esta búsqueda he decidido reconocer aquellos lugares en los cuales se trabaja con la carne. Entonces, encuentro evidente mi rechazo por la carne (puesto que no consumo carne de res), pero al tiempo me llama la atención el regreso a una espontaneidad primitiva, por tanto, lo pongo en relación con el arte y el tipo de hábitos alimenticios, porque se dice que lo que comemos nos hace, y, pienso que si una persona (sin estar en un estado alterado de conciencia o padecer una enfermedad psiquiátrica) consume carne de res, es posible, que no hemos evolucionado lo suficiente, puesto que conservamos algunas de estas formas primitivas de existencia. Además, si los aborígenes ya realizaban este tipo de actos y si efectivamente nuestra racionalidad nos ha permitido superar esa crueldad primaria (de no ser por los preceptos éticos o morales seguiríamos comiendo carne humana), se infiere que los principios concebidos en una racionalidad de lo pictórico conducen a un rechazo de devorarse a sí mismo, por lo tanto a pintar, sin motivo, «sin ley y sin norma».

Figura 3. Francis Bacon.(1946). DACS 2018/radford.edu/Prudence Cuming Associates Ltd

2. CONTAGIOS

Es una contradicción enigmática, pero observar cómo el arte se adueña de lo monstruoso, lo trágico, lo cruel, me resulta «un tanto» fascinante, además, he descubierto que en la pintura se refleja la identidad de la figuración humana, como afirma, Pereira & Hugo “El arte no se explica. O usted entiende o se identifica” (2014). Entonces el individuo víctima del sistema, busca una identidad como forma de liberación de un estado de angustia y lleva a reflejar lo antropofágico en la pintura (por lo menos no genera actos dantescos como el incluir la carne humana en la dieta alimenticia), por esto es que ese sentir se libera en el arte, en la pintura, especialmente gracias a los pigmentos que facilitan aquella distinción estética que le dan vida a lo inhumano. Por otro lado, cuando la antropofagía se refiere a la apropiación del pasado como cuando se afirma: «solo me interesa lo que no es mío», como en la exposición Talo-Arranz. Los extremeños de la Fundaciò Arranz-BravoAndrade: «Tupi, or not tupi, that is the question”, se pretende determinar y acabar con el mito del caníbal que se apropia del sujeto y se busca reflejar en la pintura lo propio y lo ajeno. Ya lo decía Rimbaud: “Je est un autre”. La identidad es un proceso esquizofrénico en el que, quizás, la mayor alucinación es pensar que podemos existir sin contaminarnos o sin contagiarnos de otros.

3. ACTO CANÍBAL

Como consecuencia de lo expuesto, devorar la fragilidad humana, además de reflexionar sobre nuestra identidad desde un aspecto salvaje, antropofágico, es cuestionar la identidad desde el arte y en especial desde la pintura. Esto nos permite avanzar en nuestra formación integral como individuos interesados en el campo del arte. Uno de los objetivos es entender la antropofagia como un elemento de liberación de percepciones y proponer un enfoque en cuestiones viables, para la existencia de estos artistas y sus obras que comunican las diferentes ideas, en cuyo interior se conjugan las figuras, los rituales y lo humano como recorrido interno y externo de un encuentro o una búsqueda en su ser.

Finalmente, te invito a ser otro, al observar las pinturas, posiblemente a encontrarte. Tal vez, en en el arte pictórico, ser otro es un acto caníbal, puesto que quien devora la pintura puede terminar siendo devorado por ella o por la contingencia del tránsito de esta. Así, cada trazo puede ser masticado y asimilado, si buscamos lo propio en la incorporación de lo ajeno, pero teniendo en cuenta siempre la diferenciación entre lo propio y lo ajeno.

Notas

[1] Según el Diccionario de Mitología Griega y Romana de Grimal: “Dentro de la mitología romana encontramos a Saturno, este fue el dios de la agricultura y la cosecha. Era invocado por los romanos en los tiempos de cosecha para favorecer sus siembras. Es uno de los hijos del dios más antiguo en la mitología romana, Caelus, considerado el cielo y de la diosa Tellus o Cibeles, que representa a la Tierra. Su hermano mayor es llamado Titán en la MItologia Griega”.   “Cronos, en la mitología griega, pertenece a la primera generación de titanes, siendo este el más joven de los descendientes de Gea y Urano. Miembro de una familia numerosa, pues contaba con once hermanos más, ayudó a su madre a liberar a parte de los hermanos que Urano había apresado en un lugar secreto y remoto, estos eran los tres Hectanoquiros”.

Referencias

Grimal, P. (1989). Diccionario de Mitología Griega y Romana. Buenos Aires, México, Barcelona: Paidos

Pérez Porto, J., Gardey, A. (16 de noviembre de 2015). «Antropofagia: Qué es, definición y concepto». Recuperado el 25 de abril de 2023. https://definicion.de/antropofagia/

Geertz, C. (2000). La interpretación de las culturas (Vol. 1). Barcelona: Gedisa.

Cómo citar:

Jimenez, I. (2022). Sobre la antropofagia en la pintura: una búsqueda de identidad artistica. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 4 (6). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2023/04/18/sobre-la-antropofagia/

Fecha de recibido: 18 de febrero de 2022 | Fecha de publicación: 18 de abril de 2023

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144

VILLA_DF: LA REIVINDICACIÓN DEL TRAUMA

Villa_df: The vindication of trauma

Por: Catalina Zapata Martínez

Estudiante de Artes Plásticas | Universidad de Caldas | maria.11712107@ucaldas.edu.co

Figura 1. Villa, D.F. (2020). [Ilustración digital] Recuperado de: https://www.instagram.com/p/Cd6G3wtOLTM/

Me resulta extraño escribir sobre Daniel Felipe Villa, un artista a quien conozco de manera personal, pero creo que su obra es tan buena como para hacer un esfuerzo de opinar sobre el artista y no sobre mi amigo, eso voy a hacer a continuación. Como todos, comenzó sin pretensiones y en la deriva por no saber exactamente quién era dentro de lo que le interesaba, el dibujo, sin un estilo claro, haciendo copias de otros artistas, hasta encontrar el suyo propio. Una época en donde pasó de dibujar niños con cabezas de conejos a personajes con rostros infantilizados y, cuando por fin se hizo uno con el tipo de dibujo que quería hacer, comenzó a pensar seriamente en el concepto: su historia personal, la melancolía, la infancia, la nostalgia y la inocencia.

Al revisar su obra uno se puede dar cuenta de que hay una conexión con la naturaleza que persiste en su trabajo actual, árboles y ramitas saliendo de cráneos abiertos, personajes extraños que solo están existiendo en lo que parecen ser bosques, pájaros con rostros humanos que resultan ser autorretratos (ver figura 1). Cuando le pregunté al respecto me dijo que esto no era más que la representación de que «de algo horrendo podía nacer vida», las ramitas para él son algo puro, la representación del aprendizaje y para mí esto genera un contraste que solo puedo explicar desde mis propios referentes. En un principio creí que la aparición de la naturaleza en su obra tenía que ver con algo relacionado a lo invasivo, pensando en Anticristo de Lars von Trier donde la naturaleza a pesar de ser bella también es aterradora, violenta, oscura e imprevisible, me dio la idea que las ramas creciendo a través de esas cabecitas eran la evidencia de que algo malo estaba abriéndose paso en esos personajes; pero no, resultó que Daniel más que tener una similitud con von Trier la tiene con Andréi Tarkovski, comparte esa idea de que la naturaleza es un lugar de redención y consuelo, lo que realmente se me hace algo muy bello porque parece ser que termina imponiéndose no como algo malvado sino como una sanación necesaria.

Daniel dice que en esta época estaba interesado por una psicología más relacionada con lo espiritual, pero la madurez de su trabajo vino de aterrizar esas ideas para trabajar desde algo más cercano: él mismo y sus traumas. Esto me parece muy acertado y algo con lo que puedo identificarme porque parece ser que al principio todos aquellos que nos interesamos en trabajar a partir de la psicología lo hacemos con ideas muy generales, sin pensar en acercarnos primero a las cosas que realmente nos afligen en nuestra vida. En esta etapa puede evidenciarse que Daniel ya había desarrollado un canon muy propio de su estilo, las figuras infantilizadas comenzaron a ser más realistas hasta el punto de que él podría dibujar a una persona cualquiera conservando sus rasgos a través de dicho estilo y aquí los tumores hicieron su aparición, probablemente una de mis cosas favoritas de su obra. Los tumores representaban en cierto punto la manera en que las ideologías permeaban la vida, antes los veía como una infección, pero esto cambió cuando comenzó a verlos como una parte reprimida de sí mismo que creció de la manera que podía, incluso si tenía que ser de una forma grotesca (ver figura 2), es ahí cuando me pregunté si su trabajo tenía una conexión con el body horror y parece ser que sí. Para explicar esto más ampliamente, el horror corporal es cuando le pasan cosas al cuerpo imposibles de controlar, mutaciones, enfermedades y más, hasta el punto de que el propio cuerpo se transforma en el enemigo, tenía dudas con esto porque en el cine y en novelas gráficas que conozco, he visto y leído cuando un personaje se enfrenta a este evento incontrolable y corrosivo se le muestra sufriendo y en agonía, pero los personajes de Daniel parecen estar realmente en calma a pesar de los tumores que simplemente crecen. Esto, en mi opinión, es porque ya están en esa última etapa donde sólo queda aceptar la infección que se impone a través de la piel, como en La Mosca de Cronenberg, Seth Brundle después de pasar una horrenda transformación no le queda más que fundirse con lo que su cuerpo pasó a ser, un antagonista grotesco y este es Daniel haciéndose uno con su anormalidad, con aquellos traumas aterradores que se hacen paso a través de la mente y la carne.

Figura 2. Villa, D.F. (2020). Valentine’s shit. [Ilustración digital]. Recuperado de: https://www.instagram.com/p/B8kSxEjF4hO/

A partir de ahí es cuando vemos a Daniel usar el trauma como aliado para su creación artística sin llegar a romantizarlo, él puede verse a sí mismo como el monstruo que en algún momento de su vida le dijeron que era y que resultó siendo, pero es que abominación, anomalía o como quieran decirlo para mí, la persona que escribe esto, es un sinónimo de pureza e inocencia porque viene como un insulto de una sociedad asquerosa y enferma que condena todo aquello que no entiende. Daniel logró verlo de la misma forma, abrazar todo lo que lo hace ser horrendo dentro de los estereotipos sociales, con los que ha crecido, dibujándose como un cordero nacido con brazos humanos (ver figura 3), que por cierto en mi opinión así debió ser la oveja de Lamb de Valdimar Johannsson, o como cabezas deformes que no son autorretratos personales, simplemente es él dibujando la humanidad y la ambigüedad moral y física con la que puede identificarse.

Figura 3. Villa, D.F. (2020). 13092020. [Lápiz sobre papel]. Recuperado de: https://www.instagram.com/p/CGX4tv6lQjJ/

Actualmente su proyecto vigente es Ponerse los Calzones (ver figura 4), donde se ve construido a sí mismo por traumas y lo representa a través de la ropa interior que cumple la función de una máscara, que permite el empoderamiento. En este trabajo Daniel pretende reivindicar cosas que en su infancia disfrutaba hacer antes de ser tachado como maricón y es que si, hace años cuando estaba en la escuela se le tachó de marica por tener letra bonita, tejer, no hacer ejercicio, tener colores en la cartuchera, sentarse en el piso y un montón de excusas sin sentidos que encontraron para hacerlo sentir avergonzado de todo aquello que disfrutaba.

Figura 4. Villa, D.F. (2021). Oculto – íntimo – interior. [Lápiz sobre papel]. Recuperado de:  https://www.instagram.com/p/CVBkm07pUJO/

Ahora, con veinticinco años, se toma como trabajo reivindicar la injuria, lo he escuchado múltiples veces llamarse a sí mismo maricón, simplemente porque para él ni siquiera es un insulto y es que sinceramente esta palabra no supone ningún tipo de ataque para alguien que está seguro de quien es, atraído por la parte peyorativa de la sociedad, en sus palabras la parte más glamurosa y yo solo puedo darle la razón. Para mi genuinamente es un acto empoderamiento que Daniel se defina a través de lo que lo hace ser anómalo dentro de la cotidianidad, aquella cotidianidad que realmente es un poso mugriento del que nadie quiere hablar, pero bueno. En conclusión y en simples palabras, me gusta mucho la obra de Daniel porque recopila todo aquello que me interesa y en lo que me siento identificada, cosas grotescas y gente traumada, admiro que siendo tan joven haya encontrado un camino tan claro para saber quién es él como artista y obviamente es algo que solo puede ser consecuencia de la disciplina y el gusto por lo que hace.

Referencias

Bukku qui. (21 de febrero de 2016).  Andrei Tarkovski y Lars von Trier: La naturaleza del autor [Archivo de Vídeo]. https://www.youtube.com/watch?v=DqhCtoZwhHo&t=309s

Cómo citar:

Zapata, C. (2022). Villa_df: La reivindicación del trauma. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 4 (6). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2023/04/12/villa_df-la-reivindicacion-del-trauma/

Fecha de recibido: 13 de junio de 2022 | Fecha de publicación: 12 de abril de 2023

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ISSN: 2711-144

45SNA.COM: LA TRAMA QUE ESTÁ AL REVÉS

45sna.com: The plot that’s upside down

Por: Mateo Hernández Correa

Artista plástico | Universidad de Caldas | mateo.11710655@ucaldas.edu.co

Era 2019, el Salón Nacional de Artistas proponía un discurso crítico a partir de la “trama” urbana del centro de Bogotá, como labor de protesta anti institucional y con intención de subvertir aquellas imágenes, conceptos y acciones que, desde este mismo espacio han subyugado a la gente colombiana. Usan el término de “trama” de una forma siniestra, para referirse a que en dicho sector es donde se “traman” las cosas. Revelar tensiones ocultas, visibilizar lo que se oculta dentro de esta rígida trama, y posicionar al público desde el otro lado de esta misma eran algunas de las principales motivaciones de este evento, uno que, a falta de una propia rígida trama interna quedaría registrado para la posteridad como una serie de sucesos sin una dirección definida.

Es irónico lo adecuado que resulta que la página web del 45 SNA sea el archivo del salón, el diálogo que esta página entabla con la organización y la estructura del evento me parece fascinante. Líneas curatoriales y una estructura expositiva que comprende otras curadurías independientes a las establecidas desde un principio; demasiados textos detallando los redundantes conceptos desde los cuales se realizó la selección de obras; mil links clickeables sin una categorización o jerarquización clara; una interfaz de usuario molesta con pop ups invasivos que solo empeoran la experiencia de visualización son los ingredientes para el desastre que es la página, un archivo digital que resulta ilegible y confuso para cualquier persona que la visite.

El diseño de la página está enfocado en una intencionada interactividad, el Salón esperaba que sus usuarios y usuarias se involucraran. En su homepage habitan un panel vertical, otro lateral y una retícula vertical en el centro que se deslizan manualmente, algo que en teoría parecería muy buena idea, pero este no es el caso, además de que la ejecución resulte un poco confusa desde la disposición y tamaño de los textos un poco grotesca, dos pop-ups van a aparecer en medio de la pantalla, invadiendo el ya apeñuscado espacio dispuesto para mostrar la información del Salón. El trabajo ¿Culpable de ser inocente? de la artista brasileña Débora Bolsoni es uno de los dos pop-ups que decido destacar, tratándose de un fragmento de 14 segundos del film de 1960 “El testamento de Orfeo” de Jean Cocteau, que, a pesar de su molesta intromisión propone una cuestión en lo mínimo intrigante: “¿Quieres ser culpable por tu inocencia, o inocente de tu culpa?”, dicen los subtítulos en amarillo que se superponen sobre una imagen onírica en blanco y negro de un hombre que sale del agua y sostiene una rosa en su mano derecha. Luego de estar en la página varias horas tratando de leer sus contenidos, visualizar y esperar a que el pop-up termine se convierte en una costumbre.

Figura 1: Vista de 45sna.com en el momento exacto que dos pop-ups deciden bloquear la visualización de la página (https://45sna.com/)

Esta obra de Débora Bolsoni se puede encontrar dentro del espacio de proyectos web en la plataforma aarea.co, enfocada en alojar trabajos de corte digital, lugar que cohabita con Having Someone’s Birthday Party, la propuesta del artista japonés multimedia Yoshinori Niwa. Tratándose este texto de la experiencia de usuario en un sitio web resulta adecuado mencionar este proyecto, ya que se trata de una colección aleatoria de videos de cumpleaños de personas que subieron sus registros privados a YouTube, la plataforma pública para compartir contenidos audiovisuales más grande del mundo, acción que resulta en la dicotomía de la existencia de dichos contenidos y la reflexión final de darse cuenta que todo lo que se consume online es un contenido ajeno, algo que quizá no fue realizado para una audiencia en específico o para ganar viralidad, algo cuyo propósito evade una justificación mayor que solo querer disponer videos autoproducidos en la web para una futura revisualización. Al toparme con este trabajo que me pregunto: ¿Cuándo se existe en línea, el espacio que se ocupa es semejante a una habitación privada o es una violación constante de la privacidad de aquellas otras personas que en simultáneo habitan sus propias habitaciones online, como si de una fantasía voyeur se tratara, observando la vida de las demás personas desde las sombras, fantasmagóricamente?

La página web del Salón fracasa inmensamente en intentar traducir la experiencia física del evento a un espacio digital, donde lo único que consigue es disponer informaciones que están en constante contradicción, siendo la misma organización del Salón la observadora voyeur de la existencia de sus contenidos, tan ajenos y distantes que desde la estructura fundacional del sitio se nota esta desconexión ¿Quién va a querer revisitar un lugar de confusión y completo desorden, donde el mismo espacio rechaza a la persona que lo visita? Esto, sin mencionar las curadurías del evento, puesto que hablar de estas demandaría un texto aparte, pero que, como un abrebocas vale la pena mencionar que los contenidos de sus diversos catálogos y los de las pestañas indexadas dentro de la página no se corresponden entre sí, y tratándose de la misma información esto es inmensamente catastrófico.

Me encuentro cada vez con menos palabras para describir el desconcierto que me llena al pensar en la existencia de este sitio. Su diseño es algo que ni la más ambiciosa visión de diseño web brutalista llegaría a concebir, puesto que, a pesar de nacer desde el rechazo a la retícula y a los “sofisticados” estilos de diseño ya gentrificados en la actualidad, el brutalismo respeta al usuario, respeta su libertad para navegar la página como desee y se propone entregarle un producto lo suficientemente accesible para ser consumido de nuevo, a lo que la persona usuaria responde con la inmensa apreciación de la visión artística que yace detrás del sitio.

El diseño web brutalista no se busca la hipercomplicación de los sistemas interactivos de una página para impresionar a su audiencia, no hace uso de estrategias perezosas como lo son el aprovecharse del desconocimiento de la persona usuaria para hacerle sentir que aquello ante lo que presta su atención es más inteligente de lo que parece, el uso del shock para compensar la falta de pensamiento puesto detrás del sitio, el diseñar algo por deporte antes que considerar que su fin es el ser legible por una persona lo suficientemente capaz.  El fin del diseño brutalista es el demostrar -al igual que su par en la arquitectura- el material de aquello que compone su contenido, edificar con las herramientas de diseño un pedestal que resalte las características de los ítems que habitan este espacio digital, hacer que los textos, imágenes o la información que esté allí salte a la vista y domine el espacio, porque de eso se trata el diseño web, presentar contenidos a una audiencia de manera que la cautive y la induzca a interesarse por lo que allí se le presenta.


Es irónico que al final lo que el 45 SNA necesitó en su organización y el diseño de su archivo digital era una rígida trama sobre la cual basarse, similar a aquella del centro de Bogotá desde la que partieron principalmente, y no un mediocre y mal planificado intento de un sitio web brutalista. Aquí es que decido parar, ya que la misma frustración que me condujo a escribir este texto me indica que es un desgaste continuar, porque lo que está roto es mejor no intentar repararlo.

Cómo citar:

Hernández, M. (2022). 45sna.com: La trama que está al revés. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 4 (6). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2023/03/28/la-trama-que-esta-al-reves/

Fecha de recibido: 21 de mayo de 2022 | Fecha de publicación: 28 de marzo de 2023

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144

DEPURACIÓN

Depuration

Jorge Iván Hernández

Maestro en Artes Plásticas | Universidad de Caldas | jorge.11515390@ucaldas.edu.co

Hallo entre la bruma la belleza del cuerpo hecho forma o de la forma hecha cuerpo y encuentro en el caos del color un enorme catálogo de comportamientos gráficos que armonizan con el mundo inconsciente y subconsciente de mi pensamiento. Por eso, es de gran importancia para este proyecto adentrarse en el difícil y extraño mundo de la mente y desde la pintura intentar denotar cosas que se escapan de la conciencia, crear asperezas entre lo que el pintor cree creer y lo que el pintor realmente cree, es decir, descubrirse en las obras, siguiendo las dinámicas de la intuición motriz, mental y emocional; reflexionar frente a la obra para refrendar o discutir las creencias del autor.

El proyecto se encamina hacia una reflexión en la que el autor se pregunta ¿Quién es la mujer?, en medio de una crítica velada que roza de costado a costado entre el romanticismo hacia la figura femenina y las relaciones cadavéricas que sostiene el artista en su mundo mental inconsciente y subconsciente respecto de las damas. Un diálogo con mi interior femenino, en el que se da un encuentro con lo abrumador de mis emociones y pensamientos. El limitante único del trabajo, he tratado que sea el encuadre, el cual a su vez actúa como frontera mental; es un encuentro con la intimidad del artista en dónde no se busca contemplar temática alguna más que las posibilidades que su destreza técnica y sus ritmos mentales le permiten.

Glosario

SENSACIONES

He aquí mi cuerpo, carne, hueso, piel, sangre, aire, baila y canta en el escenario del mundo. Sensacional vida, esa que explota en mis neuronas, en aromas y sabores. Estoy en la sala, el chocolate hierve, lo sirvo, lo pruebo, quema y es dulce, lo saboreo como al amante que me espera, con esa loción del siglo XX, espero rozar su barba espesa, morder sus labios gruesos. (Marizabel Rendón)

HUESOS

El hueso es un material o insumo de gran utilidad para la elaboración de diversos objetos. El hueso tiene la propiedad de convertirse en múltiples formas. Un día puede ser amigo del arte, prestando su cuerpo para dar forma a una flauta o una tecla de un piano. Otro día puede ser aliado de la guerra, transformando su torso en lanza o flecha. Al hueso también le interesa la estética, por eso se presta para embellecer la apariencia del humano, dejándose llevar como collar, arete o pulsera. El hueso es símbolo de muerte, peligro, piratas, magia y chamanismo. Debido a su versatilidad, el hueso también es una herramienta narrativa, una expresión útil para referirse a una actividad pesada o aburrida. El hueso reposa en el interior de las alitas BBQ, es lo que le da el sabor al sancocho. El hueso, según mi abuela, se chupa, se ruñe, se parte con una piedra para no dejar perder esa masita interna que tanto alimenta. (Gustavo Arias)

PASADOS

Experiencia, dijo mi compañera. Si me sumo, pensando en los días anteriores a su lado, diría que es paz, bondad, contemplación, dicha y amor. Sin embargo, existe pasado más atrás de ella. Experiencia, sin lugar a duda, tiempo que construye incesante lo que solo el segundo, la centésima o la milésima presente puede evidenciar. La anterior palabra dio pie para escribir la actual; y así transcurre la vida, dejando cosas atrás: un momento, una persona, un sentimiento, un deseo, una vida. Recuerdos incesantes, memorias trascendidas, una lágrima o una sonrisa, rabia o alegría, suplicio o calma, vida y muerte. (Jorge Iván Hernández)

Encontrarse con el subconsciente. Plasmar relaciones entre la palabra y la pintura. Relaciones que carecen de conexión consciente o premeditada entre el momento de una y el momento de otra manifestación. Al escudriñar entre los recuerdos físicos me encuentro con lo que podría llamar “la consecuencia de mi vida” y es que, todo parece un producto de las coincidencias, pero en medio del afán por tratar de entender mi vida, me olvido que soy una construcción y que la mente siempre me remite hacia mí. No hay manera posible de abordar la vida sino desde mí mismo, la aceptación de lo que soy y la lucha por refrendar mis creencias o invalidarlas, si es el caso.

Entre las embrolladas relaciones con mis partes femeninas es imprescindible hurgar en las inquietudes que me presenta el ser padre de una mujer. Nunca me he resignado a entender la labor de guía paterno, como un reto fácil de enfrentar y, en medio del azar que significa asumir que se me llame “papá”, el camino se torna turbio y demasiado confuso, pues cada paso que doy está expuesto a ser un peldaño errado, de hecho, así lo siento. Créame usted, querido lector, no es para nada agradable enfrentarse a la vida con tanto miedo, pero es el precio de sentir tanto y aún no haber aprendido a hacerlo.

El pasado, bellísimo verlo, aun cuando me resisto a aceptarlo. No porque quiera regresar a él, sino porque quisiera haberlo saltado y ponerme directamente en el momento actual, en el sitio actual, en la vida actual. Soy torpe al querer desligar mi vida de ella misma, tal vez esto sea el producto de sentirse no perteneciente y dar por hecho que eso se debe a las raíces, son ellas mismas las que tejen los lazos hacia el encuentro esencial con lo que ha de ser un estado de plenitud.

De nuevo hurgar en los recuerdos físicos y esta vez sí encontrar coincidencias. Una misiva que me fue enviada, que hace coincidir casi 10 años después a la palabra con la pintura, el pensamiento con la pintura, el amor con mi pintura. Pero, la escribió otra persona. Me cuestiono:

¿Cuánto soy en ella? ¿Qué quedó de su ser en el mío? ¿Cómo actúan mis creencias respecto de la mujer con mis formas frente a ella? ¿Cómo me he construido en el otro? ¿Cómo me entiendo en él? ¿Cómo lo entiendo? Sin duda estoy frente a un amplio proceso de reflexión en el que debo ponerme como fenómeno humano y pensarme en la mujer.

Un poco más actual, no por eso menos conflictivo. Dialoga la pintura con esos objetos del pasado que siguen estando dentro de mis gustos y que sin duda hacen parte de lo que soy. Del otro lado veo el futuro, desde la oscuridad del presente. Oscuridad que no lo es en el sentido peyorativo del término, sino más bien en un sentido comparativo con la luz que permanentemente busco. La pintura no está terminada. ¿Por qué? ¿Se debe seguir construyendo? ¿Hay duda en ella? ¿Hay vacío? Muchos interrogantes que tal vez en esta parte sí ponen en evidencia de manera más directa el inconsciente, porque actúan fuerzas que no entiendo, fuerzas de las cuales no encuentro vestigios.

Enfrentar la pintura entre sí. Un momento con el otro ¿Puntos comunes? Veo cosas que pertenecen, tal vez, únicamente a mis ritmos mentales, al movimiento de mis inquietudes desde diversas facetas inconclusas. Hay diálogo posible entre el detrás y el adelante, el ahora y el ahora. Lo que existe desde dónde existe. Pero, permeando con las fuerzas de la existencia, la búsqueda de consolidación como ser humano que presenta zozobra respecto de la mujer como otra parte de su reflexión solitaria. Mientras la mente consciente habla y argumenta mi actualidad; la mente inconsciente, por su parte, hace sus recomendaciones de manera silenciosa en el dibujo y la pintura, vislumbrando pequeños apartes de las emociones que pertenecen a mis creencias.

Do it

  1. Elegir una pintura con un mes de antigüedad, difuminar la división del cuerpo y el espacio, desdibujar el objeto contenido del lugar ¿Qué es estructura, cuál es el cuerpo?
  2. Cada 17 de Octubre recordar al ser querido y honrar su ausencia pintando con los ojos cerrados ¿recuerdas su figura, cómo se reía, cómo jugaba, su piel, su pelo y sus músculos en movimiento?
  3. El primer sábado de cada mes pintará con la luz de la luna los matices de la noche en el cuerpo, al día siguiente con el color del atardecer pintará en los huesos la luz y la sombra.
  4. Todos los martes pintará con las manos, la nariz, la boca, la lengua y no se ocupará de los detalles. Está prohibido usar instrumentos.
  5. Cada 19 cuadros pintados, pintará uno número 20 con la mano izquierda. (Susana Uribe)

Do it

  1. Encontrar un paisaje mental: Acostarse boca arriba, cerrar los ojos, abrir las manos. Dejar volar el cuerpo en las nubes, no pensar, solo respirar e imaginar, tocar el aire y descubrir que tiene un olor.
  2. Dibujar la memoria: Recordar lo que somos, recorrer nuestro pasado y buscar. Encontrar nuestra fuerza, nuestro fuego. Dibújelo en cualquier papel, con lo que tenga a la mano.
  3. Sonidos en el espacio: Escuchar el entorno, lo inmediato, la mezcla de sonidos, las canciones, las voces, los gritos, el caos, el silencio. Imaginar sonidos de lugares, sonidos que tengan color, sabor, olor.
  4. Interior /Exterior: ¿Qué quiero que los otros vean de mí?
  5. Luz : Observar durante dos minutos cada espacio por donde entre la luz a su casa. (Ana Henao)

Cómo citar:

Hernández, J-I. (2021). Depuración. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 1(4). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2023/02/28/depuracion/ 

Fecha de recibido: 21 de septiembre de 2021 | Fecha de publicación: 23 de octubre de 2021

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144