Recital de la Palabra: poesía en el Festival Voces de la tierra de San Lorenzo

Recital of the Word: Poetry at the Voices of the Earth Festival in San Lorenzo

Alejandra Cardona Gañan

Escritoria | alebania93@gmail.com

Fernando Antonio Gañán Largo

Coordinador Festival Voces de la terra |fernandoganan16al@hotmail.com

Efrén de Jesús Zamora 

Escritor |culturasanlorenzo@gmail.com

Andrés Felipe Melchor Tapasco

Escritor |andres.melchor24@gmail.com

José Darío Bueno Bueno

Escritor

Figura 1. Colectivo de comunicaciones Tejiendo Voces. (2025). Fotografía de participantes de Recital de la Palbra. Cortesía del Festival Voces de la tierra.

El Festival Voces de la Tierra nace con la finalidad de generar espacios de expresión artística dentro del territorio ancestral indígena de San Lorenzo. Su primera edición se realizó el 5 de diciembre de 2015, con la participación de diversos grupos musicales tanto del territorio como de otras regiones del país. Este encuentro surge como respuesta a la necesidad de hermanamiento entre los pueblos aborígenes del mundo, quienes, a través del arte, transmiten saberes milenarios y ritmos que evidencian la riqueza cultural y artística de numerosos pueblos del planeta. Se trata de comunidades que resisten —desde las artes— el avasallante avance industrial y la pérdida de sus territorios. En este sentido, se propone la confluencia en torno a la creación y el disfrute del arte como un acto de emancipación y resistencia colectiva.

Con el paso del tiempo, el evento se ha consolidado como un escenario artístico en el que los grupos musicales y de danza del territorio ancestral indígena de San Lorenzo pueden dar muestra de sus expresiones culturales y, al mismo tiempo, compartir e interactuar con artistas de otras regiones del país. En la actualidad, Voces de la Tierra continúa proyectándose como un espacio digno para las diversas manifestaciones artísticas del territorio, promoviendo la generación de procesos creativos y la formación de artistas a lo largo del tiempo, con el objetivo de fortalecer el arraigo de la identidad cultural en relación con la identidad territorial.

En 2025 se abrió, dentro de Voces de la Tierra, el espacio Recital de la Palabra, un lugar reservado para el cuento, la historia, las narraciones, los versos, la poesía y demás expresiones en las que la palabra también encarna el arte de los territorios rurales. Este momento surge al reconocer que, en muchas de las expresiones artísticas vividas en el territorio, se manifestaba igualmente una dimensión emancipadora del arte: el arte como rebeldía frente a todo poder establecido, con una única premisa: ser en el arte el hermanamiento de los pueblos, sin otra intervención que el respeto y el disfrute humano, en responsabilidad con los ecosistemas, la ruralidad, la territorialidad y todas las formas de vida.

Figura 2. Andrés González Reyes. (2025). Cartel Festival Voces de la tierra.

Las escuelas propias, organizadoras de este proceso, continúan caminando con la finalidad de impulsar un festival de arte nacido en la ruralidad de San Lorenzo, que se expresa desde el territorio y, al mismo tiempo, acoge otras manifestaciones artísticas que deciden hermanar en estas montañas su canto, su pintura y su palabra. En este marco, compartimos una selección de los textos literarios que participaron en el Recital de la Palabra, como testimonio de las voces que hicieron parte de este encuentro.

Recordando ando

Alejandra Cardona Gañan

Recordando ando
A las semillas de mis ancestros:
bisabuelos, tatarabuelos…
a mis abuelos.
¿Quién, que fuera Grillo, no recuerda al abuelo Juan?
¿No rememora su semilla
y agradece la existencia de su niño,
su bello niño?
Su infancia transitada
por las plantas de sus pies descalzos,
abonando la tierra con sus pasos,
llenándola de vida y cuido con su trabajo.
Manos curanderas en su pasado,
tejedores y sembradores
de porvenires mejores.
¿Quién, que sea Grillo,
no se atrevería a beber de la savia fresca de la memoria,
para abrazar ferozmente, sin reparo,
la esencia misma de nuestro barro,
de la tierrita mama que nos presta el camino y permite la vida;
que nos ha parido desde su candente vientre, con fuego, agua y cantos?

¿Quién, que sea remotamente Grillo,
semilla, maíz, humano, frijol, canto,
rezo, tacto…,
no hablaría del amor y el arraigo
que sembró el abuelo?
En cada cañaduzal, en cada mazorca,
en cada palo de café,
en cada baile,
en la chichita bendita que nos refresca el alma, o
en el guarapito fuerte con el que curarse y purgarse los dolores viejos,
las penas profundas de la memoria y del pecho,
para ofrendarlas a la tierra mama que nos vio nacer.
¿Quién, que sea Grillo o Grilla,
no ofrendaría un verso, un canto, un aplauso
a la memoria viva de nuestros antepasados?
Recordando,
en el devenir implacable del tiempo en este plano:
resistir pensando,
caminar sintiendo.
Pues son ya nuestra riqueza,
hecha ahora
carne, huesos, agüita bendita,
semilla y canto.
A los abuelos.

El Colibrí

José Darío Bueno Bueno

Me llaman el colibrí, pero ancestralmente soy el tominejo, vuelo con velocidad. Ansioso de llegar a saludar mis princesas, reinas flores. Porque con sus dulces mieles y perfumes; mi plumaje es mas brilloso y reluciente. Bajo la brisa de la lluvia soy muy feliz, muevo mis alas deleitando esta humedad fresca, me paseo de un lado a otro lado, dando mas vueltas y mas vueltas a mis princesa reinas flores; me detengo en una rama a mirar esos capullos y a pensar que ese ser sagrado que hizo esas reinas flores muy hermosas; si me voy no tardo en llegar a chupar la miel que mis reinas recogen de lo mas profundo de la tierra y de este bello paisaje, soy el tominejo afortunado porque solo le ofrezco afecto y mis reinas flores me llenan de miel; el viento no me detiene para llegar a la hora puntual ya que sus colores y su miel me conquistan y así me puedo alimentar; me preocupa lo del ser humano destruyendo mi paisaje donde esta el museo de flores. Sin ella son puedo vivir, seria el tominejo pobre sin poderme enamorar mis alas no volverían a volar, mis coyonturas se pegarían y nada podría visitar.
Con este mensaje poético del tominejo me quiero despedir.

Canto al cerro

Efrén de Jesús Zamora 

Al cerro de Buenos Aires hermoso
un cantar, una canción no sencilla
en el paisaje esplendido grandioso
el cerro es encanto, es maravilla.

Oh cerro lindo eres tan imponente,
los vientos te saludan al pasar
también el sol desde el oriente
muy de mañanita te quiere saludar.

Cuando ya llega el invierno 
las nubes se bajan del cielo
y como un manto tan tierno
al cerro cubre con su velo.

Al comenzar el lindo amanecer
el cerro ofrenda su hermosura
a su belleza un canto debe nacer
en las mañanas desde el alba pura.

En las bonitas tardes lluviales
el arcoíris aparece reluciente
como un carro de ofrendas florales
que al cerro adorna permanente.

Imponente desafía a las alturas
las aves vuelan, lindo se elevan
con sus coloridas vestiduras
plumaje bello en su cuerpo llevan.

Bonito en verano y en invierno
el cerro no deja de relucir
el fulgor de las estrellas, sereno
en las noches al cerro va a cubrir.

En las bellas noches de luna llena
el cerro de la luna se deja acariciar
en esas noches llenas de luna plena
al cerro un canto se debe tonar.

Madre Tierra

Andrés Felipe Melchor Tapasco

Energías con los principios
En una unión que hace la fuerza,
Conectando con el ser divino,
Estrellas somos,
afianzar la seguridad hace que brillar desaparezca temores,
Salir sin miedo a luchar por lo que nos genera vida,
Disfrutamos estar en ti, pero no te cuidamos,
Qué irónico,
Quedarnos y no escuchar esos gritos, cuando ella siente más lento respirar.

Conviertes aquel que busca la paz estando en guerra,
Abrázame Abrázame,
Antes que corten mis brazos,
No quiero que la asfixia cargue con tu calma,
Y te comprendo por el amor que nos tienes.

Lloro, porque somos conscientes y aun así al cien no actuamos,
Pero hay una 10 que busca una espalda,
Agotado por la consecuencia del daño,
Agotamiento mismo llevándome  a tenerla puesta,
Encontrando Serenidad en sus telas, tranquilidad en cada borde,
Arcoíris en cada hilo,
Vestiduras encantadoras en voces llenas de armonía,
Resalta la diversidad en los coros cada madrugada.

Despiertas imaginación al hablar sobre tí,
Transparencia en cada fruto,
Permites alimentarme, reposando vitalidad en cada latido,
Expresiones únicas al conversar contigo,
Himnos en honor a cada verbo trasado por el viento,
imperfección no rosa su piel,
Agradecimiento infinito por todo lo que haces en nosotros madre tierra.

Cierro mis ojos y 
Soy consciente de lo que observo,
Ahora La mirada fluye con el sentir.

No es cultura, no es identidad

Fernando Antonio Gañán Largo

Y que culpa tiene la guitarra
Que mires desde arriba al tambor y la caña,
Que culpa tiene la guitarra
Si ella igual con amor acompaña tus melodías
Clasistas y colonizadas.
Y que culpa tiene la guitarra de ser andaluza,
Ibérica o europea,
Si con ella titubeas tus afanes de capital.
No es la cultura,
No es la identidad
Es poder, es arribismo, es políticamente correcto.
No vengas pues a mí con el presupuesto,
Si es obvio que, para ti el Buen vivir es un supuesto
Y solo es pretexto para devengar y seguir alimentando la pedigüeña estatal.
Y que culpa tiene la guitarra
de como espada ser forjada en el viejo mundo por vez primera,
si me hace la primera y la segunda al acompañar mi canto.
Y hoy Canto y rezo por amor a estas montañas
pues hoy me enfrento con palabra a la magia malvada y a la codicia,
a las ganas de poder, al deseo de extracción.
Que mi voz retumbe hoy en este cerro majestuoso,
que ese plan incestuoso caduque pues es tenebroso.
Y entonces que culpa tiene la guitarra
Si en su travesía por la vida,
Es vigilante de la comedia matutina
De la discusión miope y flojitamente argumentada.

Que si es propio, que si es apropiado,
Que si la quena o el violín,
Que si la saya es polvorín,
Que los tinkus hay que erradicar
Y que encostalados hoy tenemos que jugar,
Que hay que cambiar el ritmo de la cordillera por un son cubanizao,
Por un apacible pasillo, una lunita consentida, una musiquita de hacendao,
Un tufillo aristocrático del siglo pasao.
Pero si la montaña suena a sur,
Si la montaña se pinta de whipala,
Si las comunidades se hermanan, Entonces es un arte importado.
¿Por qué la danza de salón?
-Es que es mejor la aristocracia y el socavón.
Pues que es más nativo recordar
A los godos en estas montañas haciéndose respetar.
Y por tanto quiero aclarar
frente a los colores del pabellón:
Que mi danza es colectiva,
Que mi danza no es de salón.
Que es innegable que en estas tierras retumbó, primero el crujido del fuego y un tambor,
El viento de un siku y un carrizo;
Antes que las desafinadas cuerdas de un violín, llorando por una cruda interpretación.
Que mi danza es colectiva
Que mi danza es multicolor.

Cómo citar:

Cardona Gañan, A., Gañán Largo, F. A., Zamora, E. de J., Melchor Tapasco, A. F., & Bueno Bueno, J. D. (2025). Recital de la Palabra: poesía en el Festival Voces de la tierra de San Lorenzo. Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo 6 (10). Disponible en: https://portal-error-1913.com/2026/02/17/recital-de-la-palabra/

Fecha de recibido: 3 de Julio de 2025 | Fecha de publicación: 15 de febrero de 2026

Portal Error 19-13. Revista de arte contemporáneo.

ISSN: 2711-144

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